El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo hoy que ya envió las primeras 50 notificaciones a los solicitantes de asilo de Ruanda que serán devueltos a ese país antes de analizar su situación, en virtud de un acuerdo que organismos de derechos humanos denuncian es violatorio del derecho internacional.

"Ya notificamos la decisión a los afectados", anunciò el premier conservador al diario Daily Mail.

En abril, al presentar el plan de repatriación acordado con Ruanda, Johnson declaró que el acuerdo "salvará incontables vidas" de ser objeto del tráfico de personas.

El país africano recibirá en un primer momento 120 millones de libras (150 millones de dólares) "para recibir a demandantes de asilo y migrantes y darles una vía legal para la residencia" y para "establecerse de forma permanente, si así lo desean", detalló en abril pasado, al hacer el anuncio, el ministro de Relaciones Exteriores, Vincent Biruta.

El acuerdo se centrará sobre todo en hombres sin cargas familiares que lleguen a Reino Unido a través de embarcaciones o camiones, consignó la agencia de noticias Europa Press.

El Ministerio del Interior británico, que publicó esta semana su propia evaluación del impacto de esta decisión, admitió tener algunas "preocupaciones sobre el maltrato al que se enfrentarían algunos migrantes pertenecientes a la comunidad LGTBIQ+ que escaparon de su país perseguidos por su identidad".

El año pasado, el Gobierno británico ya expresó su preocupación por las "continuadas restricciones a los derechos civiles y políticos y a la libertad de prensa" en Ruanda, en una intervención ante Naciones Unidas.

No obstante, Johnson sostiene ahora que es "uno de los países más seguros del mundo".

El Gobierno de Ruanda dijo que los migrantes "disfrutarán de protección completa bajo la ley ruandesa, un acceso equitativo al empleo y derecho a disfrutar de los servicios sanitarios".

Un informe de la Cruz Roja y la organización Consejo de Refugiados alertó esta semana que solicitantes de asilo en el Reino Unido huyeron de los centros de recepción en los que se encontraban y trataron de esconderse en las últimas semanas por temor a ser enviados Ruanda.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) describió la iniciativa como "inaceptable" y un "desarrollo preocupante" durante la crisis de refugiados de Ucrania, además de una "violación atroz" del derecho Internacional.

"Acuerdos de tal naturaleza trasladan responsabilidades en materia de asilo, evaden obligaciones internacionales, y contravienen el contenido y la esencia de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados", expresó al conocer la noticia la secretaria general adjunta de la agencia, Gillian Triggs.

"Las personas que huyen de guerras, conflictos y persecuciones merecen compasión y empatía. No deben ser tratadas ni transportadas al extranjero, como si fueran mercancía, para el trámite de sus solicitudes de asilo", concluyó. (Télam)