El Gobierno del Reino Unido evalúa levantar la prohibición de los viajes internacionales a partir del 17 de mayo para los ingleses, una de las medidas de la desescalada del estricto confinamiento por el coronavirus más esperadas por los que desean disfrutar del verano boreal fuera del país, aunque deberán cumplir algunas restricciones.

Así lo dejó entrever hoy el ministro de Transporte, Grant Shapps, al comentar a los medios locales que los ingleses, no así los escoceses, galeses y norirlandeses que tienen sus propias reglas, ya pueden comenzar a pensar en reservar sus vacaciones en el extranjero para este verano.

Sin embargo, hizo referencia al nuevo sistema de semáforos que está terminando de diseñar el Gobierno para los viajes, que incluirán "restricciones más severas" para el regreso de los países en "rojo" y más fáciles desde los destinos en "verde" con "tasas de vacunación más altas", aunque en este último caso nadie estará exento de someterse a a dos pruebas de PCR tanto para salir como para llegar.

Actualmente los británicos tienen prohibido salir de vacaciones y las personas que intentan viajar sin una razón válida al extranjero, enfrentan multas de hasta 5.000 libras esterlinas (cerca de 7.000 dólares).

Bajo este sistema, los que viajen a países de la lista "verde" no tendrán que hacer cuarentena a su regreso al Reino Unido, pero sí en el caso de un territorio en "amarillo", mientras que aquellos que hayan estado en un destino en "rojo" deberán aislarse diez días en hoteles designados por el Gobierno.

La exigencia de las pruebas de PCR provocó la alarma en el sector del transporte turístico que advirtió que las vacaciones en el extranjero de este año serán "sólo para los ricos", debido al costo de los test que alcanzan hasta las 200 libras esterlinas (274 dólares) cada una.

En ese sentido, Shapps aseguró en una ronda de entrevistas en las cadenas de televisión Sky News y BBC que el Gobierno está tratando de hacer que los viajes al extranjero sean lo más económico posible y para eso está considerando la posibilidad de permitir que las personas realicen los test rápidos conocidos como de "flujo lateral" que son más baratos.

Desde la semana pasada, Inglaterra implementó de forma gratuita los test de "flujo lateral" que pueden detectar anticuerpos en la sangre en unos 30 minutos, se piden a domicilio y también realizar en el lugar de trabajo, escuelas y universidades.

De todas maneras, el Ministro dejó en claro que ese sistema no se introducirá hasta después de hacer más evaluaciones con la industria farmacéutica y los proveedores de test privados.

"Los viajes internacionales son importantes, impulsan las empresas y apuntala la economía del Reino Unido, pero más que eso, une a las personas, conecta a las familias que se han mantenido separadas y nos permite explorar nuevos horizontes", subrayó.

El funcionario dijo que eso permitirá reabrir los viajes "de forma segura y sostenible" y garantizar la protección de los logros obtenidos con tanto esfuerzo con el lanzamiento de la vacuna.

Para el director ejecutivo del aeropuerto londinense de Heathrow, John Holland-Kaye, el costo de las pruebas de PCR podrían hacer que las vacaciones sean imposibles para muchos.

En declaraciones al programa BBC Breakfast, consideró que no tiene sentido que el Gobierno exija pruebas a las personas que están completamente vacunadas contra la Covid-19 y regresan de un país de bajo riesgo donde no hay variantes de preocupación.

"Creo que para la mayoría de la gente eso no tendría sentido y aquí es donde debemos asegurarnos de que viajar sea algo que cualquiera pueda hacer y no sea algo solo para los ricos", agregó. (Télam)