La ministra del Interior británica, Suella Braverman, admitió hoy que el país no pudo controlar sus fronteras de la inmigración irregular y que el sistema de asilo está "roto", pero dijo el Gobierno está dispuesto a encontrar una solución al problema.

La administración británica está bajo presión para que tome medidas urgentes sobre el empeoramiento de las condiciones por la superpoblación en los centros de retención de inmigrantes que cruzan el Canal de la Mancha de forma irregular.

El Reino Unido acordó la semana pasada otorgarle a Francia más fondos para tratar de impedir los cruces en pequeñas embarcaciones, después que se alcanzó una cifra récord de 40.000 personas haciendo ese trayecto este año.

"No hemos podido controlar nuestras fronteras", reconoció la ministra ante el Comité de Asuntos Internos de los Comunes en respuesta al parlamentario conservador Lee Anderson, quien le dijo están poniendo a más solicitantes de asilo en hoteles.

"Es por eso que el primer ministro y yo estamos absolutamente decididos a solucionar este problema", reconoció Braverman, tras afirmar que el sistema de asilo está "roto" y culpó a los traficantes de personas.

Durante octubre, el centro de procesamiento de inmigrantes de Manston, en Kent, un sitio de detención para las personas que cruzan el Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones, colapsó al superar la cantidad de personas que podían ser alojadas allí.

Hubo múltiples informes de condiciones habitables e inhumanas luego que miles de inmigrantes fueron alojados en tiendas de campaña lo que provocó hacinamiento y brotes de enfermedades.

Manston fue diseñado como un sitio para un máximo de 1.600 migrantes y alcanzó un récord de 4.000 personas esperando que se tome una decisión sobre sus pedidos de asilo.

La ministra también se enfrentó a un interrogatorio de parte de la oposición laborista sobre el controvertido plan de deportación a Ruanda, anunciado por la exministra del Interior, Priti Patel, hace siete meses.

El Gobierno quiere enviar a los solicitantes de asilo a ese país africano mientras se procesan sus solicitudes, pero la iniciativa fue frenada por una serie de desafíos legales.

Braverman fue cuestionada por respaldar ese plan, al que calificó como su "sueño" y su "obsesión" durante la conferencia del Partido Conservador realizada en octubre. (Télam)