La Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) de Francia validó hoy el proyecto de adquisición completa de Électricité de France (EDF) por parte del Estado, que ya cuenta con un 84% del capital del gigante eléctrico, en una medida vinculada a la crisis del sector profundizada por la guerra en Ucrania

El regulador financiero consideró "conforme" a las reglas del mercado de valores la Oferta Pública de Adquisición (OPA) simplificada, presentada el 4 de octubre, según un comunicado publicado hoy y replicado por la agencia de noticias AFP.

El proyecto prevé la compra del 16% del capital en manos de otros accionistas al precio de 12 euros (12,3 dólares) por acción y la adquisición de estos títulos está prevista hasta el 8 de diciembre.

Los pequeños accionistas, de boca de su líder Martine Faure, lamentaron la decisión de la AMF de validar la oferta de 12,3 dólares por acción, aproximadamente unos tres dólares menos de lo que reclaman, al considerar que "infravalora" la empresa. 

A mediados de julio pasado, el Gobierno había anunciado su voluntad de controlar el 100% del grupo energético francés, una promesa electoral del presidente Emmanuel Macron durante la campaña que llevó a su reelección en abril.

La operación, cuyo costo sería de unos 9.700 millones de euros (9.900 millones de dólares), se produce cuando el Estado pidió a EDF la construcción de seis reactores nucleares de nueva generación.

Sin embargo, la empresa enfrenta una deuda que podría superar los 60.000 millones de euros (unos 61.600 millones de dólares) a finales de 2022, por los problemas de corrosión en reactores y las medidas del Gobierno para limitar el precio de la electricidad de los hogares.

Este anuncio del AMF llega después de que en octubre pasado Macron revelara un plan para reducir drásticamente el consumo de energía de cara al próximo invierno boreal, en pleno corte de suministro de gas ruso a raíz de la guerra en Ucrania, con el objetivo de restringirlo hasta un 40% para 2050.

Limitar la temperatura a 19ºC en interiores, apagar carteles y publicidad luminosa en la noche, incentivos para fomentar el teletrabajo y los vehículos compartidos son algunas de las medidas anunciadas el mes pasado por el Gobierno.

Aunque Francia ya se había comprometido a alcanzar la neutralidad carbono para 2050, como el resto de la Unión Europea (UE), la guerra en Ucrania puso en el punto de mira su dependencia de los hidrocarburos rusos.

Desde el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania a finales de febrero, los llamados al ahorro de energía se multiplicaron en la Unión Europea y se recrudecieron en las últimas semanas, ante un invierno que se anuncia complicado sin gas ruso.

Francia, segunda economía de la UE, tiene parados, en su mayoría por problemas de corrosión, la mitad de sus reactores nucleares, su principal fuente de producción de electricidad.

El país galo busca reducir en dos años un 10% su consumo de energía respecto a los niveles de 2019 y en un 40% para 2050. (Télam)