El estado brasileño de San Pablo, el más poblado y motor económico del país, registró una baja de muertes por primera vez en ocho semanas, informaron hoy las autoridades locales, mientras que la ciudad de Rio de Janeiro decretó una flexibilización de las restricciones con la reapertura de playas durante los días hábiles.

"Por primera vez después de dos meses en alza, el estado de San Pablo presenta una caída del 23% en el número de muertes. Es la primera vez que los indicadores de casos, hospitalizaciones y muertes están cayendo en este período”, declaró el Vicegobernador y Secretario de Gobierno, Rodrigo García, según un comunicado oficial del Gobierno, tras semanas de una nueva cuarentena.

Desde mediados de febrero, el número de fallecimientos había mostrado un crecimiento semanal, con promedios que aumentaron en más de cien muertes cada siete días, pero empezaron a mermar en la segunda quincena de marzo, en paralelo con la vigencia del confinamiento.

El Departamento de Salud estatal indicó, asimismo, que el número de hospitalizaciones y contagios de Covid-19 ha disminuido semanalmente desde marzo, con una reducción en la última semana de 4,5% y 14,3%, respectivamente, mientras que el promedio diario de fallecimientos fue de 621, frente a 813 en la semana anterior.

Con 90.810 decesos y 2.793.750 positivos, San Pablo es el estado brasileño más afectado por la pandemia, pero desde el domingo pasado inició una relajación de la cuarentena estricta que había implementado para frenar el avance de la Covid-19.

En tanto, en el estado de Rio Janeiro, el segundo más enlutado por el brote con 42.362 muertos, el intendente de la capital homónima decretó a partir de mañana la atenuación de algunas de las medidas impuestas para luchar contra la pandemia.

Entre ellas, destacó la reapertura al público de las playas de la ciudad en los días hábiles, según el Boletín Oficial de la ciudad.

No obstante, seguirá vigente el toque de queda entre las 23 y 5 horas, así como la suspensión de fiestas y eventos.

La reapertura de las playas ya había quedado en el centro de un cruce entre la municipalidad y el Gobierno nacional, luego que el pasado miércoles la Justicia brasileña ordenara reabrirlas al dar lugar a una acción promovida por el diputado Anderson Moraes, aliado del presidente Jair Bolsonaro.

Pero la decisión fue tomada durante un feriado y la municipalidad alegó que no había sido notificada de la resolución judicial, por lo que mantuvo las playas cerradas hasta conocerse el decreto publicado hoy.

Con 45.168 nuevos casos y 2.027 decesos en la última jornada, Brasil acumula más de 14,2 millones de casos comprobados y 384.000 fallecidos por la Covid-19, lo que lo convierte en el país más afectado de la región y uno de los tres más golpeados en el mundo. (Télam)