Al menos 430 migrantes cruzaron ayer el Canal de la Mancha hacia el Reino Unido, un nuevo récord para un solo día, según las cifras del Ministerio del Interior británico que impulsa una ley para endurecer aún más el sistema de asilo, informó hoy la cadena BBC.

Las cifras de ayer superan el récord anterior de 416 inmigrantes en un día, que se registró en septiembre de 2020.

Al menos cincuenta personas, entre ellas mujeres y niños, fueron vistas caminando hacia tierra firme después de desembarcar de una pequeña embarcación que llegó a las costas de Dungeness, en Kent, al sur de Inglaterra.

Según resaltaron los medios locales, algunos de los niños eran demasiado pequeños como para caminar, mientras que otros necesitaban ayuda mientras salían de la playa.

Se cree que los inmigrantes zarparon desde el norte de Francia o Bélgica el lunes mismo, antes de cruzar la peligrosa recta de Dover, que tiene 31 kilómetros de ancho.

El sábado otras ocho embarcaciones con 241 personas llegaron también al Reino Unido y hasta la fecha, casi 8.000 personas cruzaron este año a las costas británicas.

La ministra de Interior, Priti Patel, se había comprometido a hacer "inviable" los cruces de este tipo, pero los inmigrantes continúan realizando el peligroso trayecto.

Mientras tanto, los diputados británicos están debatiendo una reforma en el sistema de asilo en el marco del proyecto de ley de nacionalidad y fronteras, calificado el lunes por los críticos como el “proyecto de ley contra los refugiados” en el Parlamento, según el diario The Guardian.

Si se aprueba la iniciativa, cruzar ilegalmente al Reino Unido se convertirá en un delito y las personas que se arriesguen podrían enfrentar hasta cuatro años de prisión.

También incluye cláusulas que permitirían al Reino Unido enviar solicitantes de asilo a un "tercer país".

El proyecto de ley fue criticado por organizaciones benéficas, incluida Refugee Action, que lo calificó como “extremo y desagradable”.

“El proyecto de ley contra los refugiados del Ministerio del Interior es un teatro político que ni siquiera pretende abordar el problema o hacer que nuestro sistema sea seguro, justo o eficiente", dijo Bella Sankey, directora de la organización que apoya a los inmigrantes, Detention Action. (Télam)