El juez encargado de la investigación de la explosión en el puerto de Beirut en 2020, que causó más de 200 muertes y arrasó barrios enteros de la capital del Líbano, inculpó hoy a ocho personas, al reanudar el proceso luego de una suspensión pore 13 meses a causa de presiones políticas.

"El juez Tarek Bitar decidió retomar la investigación" sobre la enorme explosión ocurrida el 4 de agosto de 2020 que dejó más de 200 muertos y 6.500 heridos, reportó una fuente judicial, según la agencia de noticias AFP. 

La explosión del 4 de agosto de 2020 mató a más de 215 personas, hirió a 6.000 y devastó barrios enteros de la capital libanesa después de que cientos de toneladas de nitrato de amonio altamente explosivo, un químico utilizado en fertilizantes, detonaran en un almacén portuario.

La gran explosión sumó caos al pais norafricano, inmerso en la peor crisis económica de su historia, marcada por apagones, inflación descontrolada y un desánimo generalizado.

Más tarde se supo que la sustancia química se envió al Líbano en 2013 y se almacenó de manera incorrecta en el almacén.

Un puñado de altos funcionarios políticos y de seguridad sabían de su presencia y la amenaza que representaba para la ciudad, pero no tomaron medidas para eliminarla.

El magistrado decidió inculpar a ocho personas, entre ellas dos altos cargos de seguridad: el director de Seguridad general, Abbas Ibrahim, y el jefe de la Seguridad del Estado, Tony Saliba, agregó la fuente, sin precisar bajo qué cargos fueron procesados.

En cambio, ordenó liberar a cinco personas que habían sido detenidas tras la enorme explosión, entre ellas el director de Aduanas, Chafic Merhi. Todas estas personas habían sido arrestadas tras el drama.  

La investigación del juez Bitar estaba bloqueada desde diciembre de 2021 por una serie de procesos lanzados contra él por responsables políticos, y por una campaña dirigida por el movimiento armado Hezbolá, fuerza política dominante en Líbano, que acusó al magistrado de no ser imparcial.

Hussein Al-Jalil, consejero político de Hassan Nasrallah -el dirigente del Hezbolá- calificó hoy la investigación del juez Bitar de "mancha negra" en la justicia del país. 

La fuente judicial agregó por su parte que "el juez Bitar realizó un estudio jurídico, en virtud del cual tomó la decisión de retomar la investigación, pese a los procesos lanzados en su contra". 

Gran parte de la población atribuyó la explosión, ocurrida en un almacén que albergaba centenares de toneladas de nitrato de amonio sin ninguna medida de precaución, a la corrupción y la negligencia de la clase dirigente. 

Las autoridades libanesas se negaron a que se realizara una investigación internacional, como pidieron las familias de las víctimas y organizaciones de defensa de los derechos humanos. (Télam)