Al menos cinco de los seis jueces conservadores de la Corte Suprema estadounidense, de nueve miembros, firmaron el borrador filtrado esta semana del dictamen mayoritario a favor de anular el fallo que garantiza el derecho al aborto en el país, si bien durante sus audiencias de confirmación en el Senado lo habían reconocido como jurisprudencia firme.

De ahí la indignación de varios senadores defensores de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) que habían votado para confirmar a algunos de estos magistrados por considerar que respetarían el precedente.

A continuación, las declaraciones de estos jueces sobre el histórico fallo de Roe vs. Wade, que legalizó la IVE en 1973, durante sus audiencias de confirmación al cargo en la cámara alta:

- Samuel Alito, nominado por el expresidente George W. Bush en 2005: autor del dictamen filtrado, el magistrado trató de distanciarse de un memorando que escribió en 1985 como abogado en el Gobierno de Ronald Reagan, en el que afirmaba que la Constitución no protegía el derecho al aborto. Durante la audiencia, prometió respetar el precedente y el principio legal de stare decisis, por el cual los precedentes adquieren una importancia cada vez mayor.

"Si tengo la suerte de ser confirmado y el tema se presentara ante mí, la primera cuestión sería la que hemos estado discutiendo y ese es el tema del stare decisis. Si el análisis fuera más allá de ese punto, entonces abordaría la cuestión con la mente abierta y escucharía los argumentos que se hicieran", sostuvo.

- Clarence Thomas, nominado por el expresidente George H. W. Bush en 1991: aunque dijo a los senadores que no había pensado mucho en el tema, aseguró que no tenía objeciones al respecto: "No tengo ninguna razón o agenda para prejuzgar el tema o para que esté predispuesto a pronunciarme de una forma u otra sobre el aborto", expresó.

Sin embargo, una vez ratificado en el puesto, se convirtió rápidamente en un importante crítico de esta sentencia y ha presionado durante mucho tiempo para que se anule.

- John Roberts, actual presidente del máximo tribunal, nominado por Bush en 2005: en su audiencia de confirmación dijo que Roe vs. Wade tenía derecho a ser respetado como precedente y afirmó que su trabajo y pasión era la "reivindicación del estado de derecho". "Sin él, cualquier otro derecho con el que pueda estar de acuerdo como política no tiene sentido", sentenció.

Preocupado por la reputación de la Corte, es probable que no desee abolir Roe vs. Wade como los otros magistrados designados por mandatarios republicanos, aunque parece dispuesto a ratificar la ley de Mississippi que restringiría el aborto en ese estado a partir de las 15 semanas de gestación.

- Neil Gorsuch, nominado por el expresidente Donald Trump en 2017: sostuvo que Roe vs. Wade era la "ley y la jurisprudencia del país" y la aceptaba, algo que a su juicio debe ser parte del trabajo de un "buen juez".

Consultado sobre qué haría si Trump le pidiese revocar este fallo, señaló que "saldría por la puerta" porque "no es lo que hacen los jueces".

- Brett Kavanaugh, nominado por Trump en 2018: al igual que Alito, Kavanaugh escribió un memorando como letrado del gobierno en el que expresaba dudas sobre el precedente de Roe vs. Wade. Sin embargo, en su audiencia de confirmación dijo que lo entendía, si bien defendió las decisiones que había tomado como magistrado de la Corte Federal de Apelaciones de la ciudad de Washington que limitaban el acceso a la IVE.

"Como juez, este es un precedente importante de la Corte Suprema. Con esto quiero decir que Roe vs Wade y Casey vs Planned Parenthood fueron reafirmados muchas veces. Casey es un precedente sobre precedente que en sí mismo es un factor importante", indicó.

- Amy Coney Barrett, nominada por Trump en 2020: en su audiencia de confirmación, aseguró que dejaría de lado su oposición personal al aborto para cumplir con la ley como jueza y reconoció que Roe vs. Wade sostenía "que la Constitución protegía el derecho de la mujer a interrumpir un embarazo".

"Mis puntos de vista políticos, mis convicciones morales, mis creencias religiosas no influyen en cómo decido los casos, ni deberían hacerlo; estaría en conflicto con mi juramento judicial", manifestó. (Télam)