El presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió hoy con las madres de los soldados enviados a Ucrania y dijo que "comparte el dolor" de las que perdieron a sus hijos en la guerra, a dos días de la celebración en el país del "Día de la Madre".

"Quiero que sepan que yo, personalmente, y todos los dirigentes del país compartimos el dolor. Sabemos que nada puede reemplazar la pérdida de un hijo", declaró Putin, antes de trasladar las condolencias de su Gobierno.

El mandatario admitió asimismo que el Día de la Madre, que en Rusia se celebra este domingo, estará marcado este año por "un sentimiento de ansiedad y de preocupación" para las mujeres cuyos hijos están combatiendo en el frente.

"Nada puede reemplazar a un hijo, la pérdida de un hijo, especialmente para una madre, a quien debemos el sustento y el alimento", dijo el presidente, que describió a las víctimas cómo "héroes", informó la agencia de noticias Tass.

"Nadie más que ellos (los soldados) y sus comandantes más cercanos, que están a su lado, saben cuán duro es este trabajo y el peligro que implica para sus vidas", concluyó.

Una de las últimas estimaciones oficiales rusas de bajas en combate, proporcionada en septiembre por el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, apunta a casi 6.000 militares fallecidos durante los seis primeros meses del conflicto iniciado el 24 de febrero pasado.

Ucrania asegura que son más de 85.000 los militares rusos muertos en combate, y Estados Unidos estima que son más de 100.000 las bajas rusas, entre fallecidos y heridos, una cifra que -según Washington- es "probablemente muy similar" entre las filas ucranianas, según el Jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley.

La cita con las madres hoy tuvo lugar en Novo Ogarevo, donde se sitúa la residencia de Putin, cerca de Moscú. 

La reunión, inédita desde el inicio de la ofensiva, se produce unas semanas después de que se publicaran críticas en redes sociales de los familiares de los soldados enviados al frente. 

Acusan a las autoridades de no haber entrenado o equipado debidamente a los soldados antes de enviarlos en primera línea en Ucrania. 

"La vida es más compleja que lo que vemos en la televisión o en internet (...), hay muchas mentiras", insistió Putin frente a las madres. 

"Esto siempre ha sido así, pero teniendo en cuenta las tecnologías modernas, se ha hecho aún más notorio y efectivo", añadió. 

Al inicio de la ofensiva, Rusia votó unas leyes que castigan con penas de prisión a las personas acusadas de "desacreditar" o difundir "informaciones falsas" sobre el ejército. (Télam)