El presidente ruso, Vladimir Putin, anunció hoy una movilización parcial de reservistas para proteger territorios ocupados por su Ejército en Ucrania, los cuales se preparan a celebrar referendos para ser incorporados a Rusia, a la vez que advirtió que usará todos los medios a su alcance para protegerse, en declaraciones que los países occidentales consideraron "imprudentes" e "irresponsables".

En un breve discurso a la nación, Putin anunció la movilización de reservistas y amenazó de forma velada con utilizar armamento nuclear en el conflicto en Ucrania.

"Utilizaremos todos los medios de los que dispongamos para proteger a Rusia y a nuestro pueblo. Y estoy diciendo 'todos los medios' (...) Esto no es un bluf", subrayó el mandatario ruso.

El jefe del Kremlin acusó a Occidente de participar en un "chantaje nuclear" y señaló "declaraciones de algunos representantes de alto rango de los principales estados de la OTAN sobre la posibilidad de utilizar armas nucleares de destrucción masiva contra Rusia".

"Me gustaría recordar a quienes hacen este tipo de declaraciones que nuestro país también posee varios medios de destrucción, algunos de los cuales son más modernos que los de los países de la OTAN", declaró.

En su intervención, Putin decretó una inmediata "movilización parcial" de reservistas para reforzar el frente en Ucrania y añadió que la medida rige desde hoy.

Esta iniciativa marca una nueva escalada en el conflicto, iniciado el 24 de febrero, y se da un día después del anuncio de autoridades prorrusas sobre la celebración de referendos en cuatro regiones del este y el sur de Ucrania para incorporarse a Rusia, que se realizarán a partir del viernes.

La reacción de los países occidentales no se hizo esperar.

"Es una retórica irresponsable que una potencia nuclear hable de esa manera. Pero no es atípico por cómo ha estado hablando en los últimos siete meses y lo tomamos muy en serio", dijo el vocero del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby.

Por su parte, el presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió que las guerras nucleares "no pueden ganarse y nunca deben librarse" y criticó a Rusia por "hacer amenazas nucleares irresponsables".

En la misma línea se expresó también el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien acusó a Putin de utilizar una "retórica nuclear imprudente" al referirse a la guerra en Ucrania y alertó que el eventual uso de armamento nuclear "tendría consecuencias sin precedentes para Rusia", según consignó la agencia de noticias AFP.

En tanto, desde la UE, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, consideró que los anuncios del presidente ruso sobre "falsos referendos, movilización militar parcial y chantaje nuclear son una grave escalada" en el conflicto.

"Amenazar con armas nucleares es inaceptable y un peligro real para todos. La comunidad internacional debe unirse para prevenir tales acciones. La paz mundial está en peligro", alertó el diplomático español en su Twitter.

También el presidente francés, Emmanuel Macron, instó a la comunidad internacional a "presionar al máximo" a Putin para detener "esta guerra que ya no tiene ningún sentido", mientras el canciller alemán, Olaf Scholz, tildó estas iniciativas como un "acto de desesperación" y afirmó que Moscú había subestimado la resistencia de los ucranianos y la "unidad y determinación" de sus aliados.

Los anuncios del Kremlin se dan tras siete meses de guerra y luego de recientes repliegues rusos en Ucrania que permitieron a Kiev recuperar porciones de territorio, si bien el Ejército ruso ha capturado total o parcialmente cuatro provincias clave del este (Donetsk y Lugansk) y sur de Ucrania (Jerson y Zaporiyia).

Autoridades instaladas por Moscú en esas provincias anunciaron ayer la celebración de referendos de incorporación a Rusia que suponen una reconfiguración de facto de las fronteras y una fuerte militarización de la línea de contacto dentro de Ucrania.

El ministro de Defensa de Rusia, Serguei Shoigu, dijo que la orden de movilización anunciada hoy por Putin atañía a unos 300.000 reservistas con experiencia en combates, es decir, apenas el 1% de las 25 millones de personas que, según él, entran en esa categoría.

Shoigu dijo que la línea de contacto entre las fuerzas rusas y ucranianas dentro de Ucrania tiene más de 1.000 kilómetros de longitud y que la movilización servirá para "reforzar" la presencia militar y proteger los territorios ocupados por el Ejército ruso, informó la cadena de noticias rusa RT.

El decreto correspondiente, publicado por el Kremlin, incluye una cláusula que impide a la mayoría de los soldados profesionales poner fin a sus contratos y dejar el Ejército mientras rija la orden de movilización.

Aunque el impacto de una movilización parcial no cambiará mucho la situación en lo inmediato, esta medida supone un giro en el Kremlin, que hasta ahora buscó preservar a la población rusa de los impactos del conflicto.

La iniciativa fue, de hecho, recibida con protestas en Rusia, donde al menos 1.000 personas fueron detenidas, indicó la ONG OVD-Info.

Según esta organización, especializada en el recuento de detenciones, las movilizaciones tuvieron lugar en al menos 23 ciudades de todo el país.

La doctrina militar rusa prevé la posibilidad de recurrir a armas nucleares si los territorios considerados como rusos por Moscú son atacados, lo que podría ser el caso con las zonas anexadas.

Las cuatro provincias donde se celebran las consultas son contiguas y crean un corredor ininterrumpido desde Rusia hasta Crimea, lo que permite a Moscú reforzar la posesión y defensa de esa península ucraniana que se anexionó en 2014.

Crimea es vital para la seguridad rusa porque allí está anclada la flota rusa del mar Negro y da a Rusia una vía de acceso al mar Mediterráneo.

Los referendos en las cuatro provincias ucranianas se celebrarán desde el viernes, y se da por descontado que su resultado será a favor de la incorporación a Rusia, que ya ha creado allí administraciones civiles y militares e introducido su moneda, el rublo.

Los aliados de Ucrania ya han dicho que no reconocerán el resultado de las consultas, que el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, calificó hoy de "simulacro".

"Un 90% de los Estados no los reconocerán", declaró el gobernante ucraniano en una entrevista con el canal alemán Bild TV, en la que relativizó las declaraciones de Putin y afirmó que su país "continuará la ofensiva" y estaba "seguro de liberar (nuestros) territorios".

Los anuncios del presidente ruso llegaron en medio de la reunión anual de líderes mundiales en la Asamblea General de la ONU, donde la ofensiva rusa en Ucrania ha sido el centro de fuertes críticas internacionales.

Zelenski tiene previsto dar hoy su discurso ante el foro de Naciones Unidas, un mensaje ya grabado que será transmitido mientras él permanece en Ucrania.

Putin no viajó a Nueva York, donde la ONU tiene su sede, para el evento, algo que no hace desde 2015. (Télam)