El presidente de Rusia, Vladímir Putin, expresó hoy que su país está "dispuesto" a ayudar a una exportación "sin trabas" de cereales de Ucrania y alertó del riesgo de una futura "desestabilización" en el conflicto por el envío de armas de Occidente, al dialogar por teléfono con su homólogo francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Olaf Scholz, que a su vez instaron a que haya "negociaciones serias" de paz.

"Rusia está dispuesta a ayudar a encontrar opciones para una exportación sin trabas de cereales, inclusive de cereales ucranianos procedentes de puertos ubicados en el mar Negro" indicó el Kremlin en un comunicado publicado al término de esta conversación telefónica, en un contexto de temores a una grave crisis alimentaria causada por la ofensiva rusa en Ucrania.

El presidente ruso, según el texto, "explicó con argumentos y basándose en datos concretos las razones reales que provocaron las dificultades con el suministro de alimentos", que son el resultado de "políticas económicas y financieras equivocadas de los países occidentales, así como "las sanciones antirrusas que ellos impusieron", consignó la agencia de noticias Sputnik.

Para "reducir las tensiones en el mercado mundial de alimentos", precisó el comunicado, es imprescindible "aumentar el suministro de fertilizantes y productos agrícolas rusos", para lo cual el Kremlin exige suspender las sanciones impuestas por los aliados de Kiev.

Ucrania, gran exportador de cereales, tiene bloqueada su producción debido a los combates, mientras que Rusia, otra potencia agrícola, no puede vender sus fertilizantes y sus cereales debido a las sanciones occidentales. Ambos países producen un tercio del trigo mundial.

Durante la conversación telefónica, Putin denunció asimismo el "peligro" que representan las entregas de armas de los países occidentales a Ucrania y advirtió del riesgo de una futura "desestabilización" de la situación y de una "agravación de la crisis humanitaria".

El mandatario confirmó que Rusia está "abierta a una reanudación del diálogo" con Kiev para resolver el conflicto armado. Las negociaciones de paz están en punto muerto desde marzo, según la misma fuente.

En esa conversación, que duró 80 minutos, Macron y Scholz "insistieron en un cese el fuego inmediato y una retirada de las tropas rusas", indicó el comunicado emitido por el gobierno alemán.

Ambos líderes "instaron al presidente ruso a negociaciones directas y serias con el presidente ucraniano (Volodimir Zelenski) y a una solución diplomática del conflicto", además de exigir que Moscú libere a 2.500 combatientes prisioneros tras la toma de la acería Azovstal.

El Kremln anunció el 20 de mayo la toma de la planta siderúrgica, último reducto de resistencia ucraniana en la ciudad de Mariupol, y adelantó que analizará la posibilidad de intercambiar los prisioneros tomados allí recién después de que sean juzgados.

Las autoridades ucranianas desean organizar un intercambio de prisioneros, pero al menos una parte de ellos pertenecen al batallón Azov, que el Kremlin señaló en reiteradas oportunidades como neonazis culpables de crímenes de guerra.

(Télam)