El Gobierno de Chile envió hoy al Congreso la reforma constitucional con la que esta misma semana intentará postergar las elecciones de alcaldes, concejales, gobernadores y convencionales programadas para el 10 y 11 de abril próximo, y trasladarlas al 15 y 16 de mayo, una propuesta que choca con cuestionamientos de propios y ajenos.

En el proyecto, que hoy comienza a debatirse, el Gobierno del presidente Sebastián Piñera da cuenta de una serie de argumentos sanitarios para justificar su decisión y señala que "sin perjuicio del exitoso y rápido proceso de vacunación masiva", durante las últimas semanas se produjo un incremento en los casos diarios activos de Covid-19, por lo que la pandemia "aún representa una amenaza y un riesgo para la salud de las personas".

Hoy, las autoridades sanitarias anunciaron 5.395 nuevos contagios y 37 muertes en el país donde 7 de cada 10 chilenos se encuentran en cuarentena desde el pasado sábado y el 95% de sus camas de cuidados intensivos están ocupadas.

Por ello, argumenta el texto, "debemos seguir tomando todas las medidas de resguardo y autocuidado necesarias para proteger la salud de los chilenos y chilenas".

La decisión de Piñera no terminaba ayer de convencer plenamente al oficialismo, que en su mayoría se oponía a la idea de correr las elecciones por las implicancias que tiene para los candidatos.

Algunos dirigentes de la coalición oficialista "Chile Vamos" expresaron su sorpresa por la fecha escogida por el mandatario, ya que mayo no había estado sobre la mesa como propuesta en las conversaciones, además de que causó reparos en el espacio la falta de detalle inicial en torno a los contenidos de la modificación para las campañas y su financiamiento.

Sin embargo, aunque en privado algunos representantes del sector dejaron ver su incomodidad, la decisión fue mayoritariamente respaldada en público, informó el diario El Mercurio.

"Se ha tomado una decisión fundada en consideraciones sanitarias y creo que no es momento para generar aprovechamientos ni cálculos políticos", dijo el presidente de la oficialista Unión Demócrata Independiente (UDI), Javier Macaya.

Fuentes parlamentarias consultadas por Télam aseguraron bajo condición de anonimato que el proyecto se aprobará hoy en Diputados y mañana pasará al Senado, para que el jueves esté listo para su promulgación por parte del Gobierno.

"Hay unanimidad transversal en las fuerzas políticas para aprobarlo", aseguraron.

Pese a este camino eventualmente allanado, las críticas opositoras al proyecto estallaron desde su anuncio por cadena nacional, el domingo en la noche.

El ex candidato a la presidencia, fundador del Grupo de Puebla y del partido País Progresista (PRO), Marcos Enríquez Ominami, dijo que el anuncio de Piñera constituye una profundización de "un cronograma institucional que definitivamente es un desastre", aludiendo al nutrido calendario de elecciones que los chilenos tendrán a lo largo de 2022 y 2023.

Este cronograma, argumentó, incluye en noviembre la elección de elegir un presidente "en nombre de una antigua Constitución, fenecida, de un antiguo Chile que tendrá un presidente electo que asumirá en marzo (2022) esperando que en la constituyente produzca una nueva Constitución que se ratificará en otro plebiscito en el 2022. Es un gran error".

"Yo aprovecharía esta crisis sanitaria para eliminar este pésimo cronograma, instaurar en noviembre -fecha en que está prevista la elección presidencial- la elección de constituyentes, gobernadores e intendentes. Me parece a mí que eso es lo correcto, y si no hacemos eso se va a prolongar esta agonía", concluyó.

El presidente del Colegio de profesores de Chile, Mario Aguilar, una de las figuras que integra la Mesa de Unidad Social, catapultada por el estallido social de octubre de 2019, por su parte, consideró necesaria la postergación de los comicios, por recaudos sanitarios.

Aclaró, sin embargo que la situación que obliga a esta postergación viene de "la irresponsabilidad del Gobierno, que es la que nos ha llevado a esta situación".

"El triunfalismo, el exitismo el enfoque de ´winners´ (ganadores) que tiene este Gobierno, cuya filosofía de vida es siempre aparece triunfante, ganador y siempre compitiendo, en vez de mostrar un comportamiento responsable, es lo que nos tiene así", señaló en charla telefónica con Télam.

La senadora socialista, Isabel Allende, hija del ex presidente Salvador Allende (1970-1973), en tanto, dijo que su espacio valora que se hagan las elecciones con perfecta seguridad y sin riesgo, "pero también queremos decir que sobre todo valoramos la opinión de los científicos médicos e investigadores que puedan determinar que no estamos en condiciones de realizarlas ahora".

"Por eso -prosiguió- aceptamos la propuesta, siempre que sea una decisión transparente y participativa aquella que se tome y que después votaremos en el Congreso son muy importantes los procesos democráticos, pero más importante en la salud de todos y de todos". (Télam)