El economista cubano Omar Everleny Pérez Villanueva aseguró que algunas acciones violentas en las protestas que comenzaron el domingo en la isla fueron impulsadas por campañas externas, pero al mismo tiempo admitió que "si las cosas estuvieran bien, por más campaña que hubiera, nadie protestaría".

El profesor de la Universidad de La Habana, autor de "Miradas a la economía cubana: análisis del sector no estatal" y un académico que se presenta como un adherente a la Revolución, estimó en diálogo con Télam que si el Gobierno no escucha los reclamos ciudadanos "se puede poner en peligro todo este proceso que ha costado tanto conseguir".

"Por supuesto que hay que tener en cuenta el bloqueo, los efectos negativos para la economía de la pandemia y las restricciones impuestas por Estados Unidos para que los cubanos puedan recibir dinero del exterior, pero el Gobierno debe hacerse cargo de que ha cometido algunos errores, como demorar demasiado en tomar algunas decisiones", añadió.

El economista apuntó como un dato novedoso el hecho de que en la protestas participaron mayoritariamente jóvenes de entre 15 a 30 años, y que para entender ese fenómeno no se puede dejar de repasar que a causa de la pandemia hace un año y medio no hay escuelas, ni clubes, ni locales bailables, todos establecimientos que contienen a esa franja etaria.

"Y además, hay que reconocer que un sector de la población la está pasando muy mal -insistió-, por lo cual me parece que, además de encontrar motivos en cuestiones como el bloqueo o la pandemia, se impone un análisis sobre qué hizo o qué no hizo el Gobierno".

En ese sentido, apuntó que las autoridades "leyeron tarde la realidad", ya que "el Estado debía prever las señales de descontento que provocaron las protestas".

Admitió también que en los sucesos "hubo hechos de violencia del Estado contra manifestantes que jamás ocurrieron en Cuba y que no deben suceder, de ninguna manera", y respecto de qué considera que debía haber hecho el Gobierno, opinó que faltó velocidad para acelerar el proceso de apertura.

"El Estado tiene que pensar más cómo abrir la economía, producir más mercado, como hicieron países como China y Vietnam, donde la economía ha jugado un papel diferente por el aporte del sector privado", evaluó.

Citó por ejemplo el caso de las pymes, que de acuerdo con algunas reformas impulsadas por el Estado "podían haber llegado a dar un poco más de oferta de bienes y servicio", pero esos planes "se han ido aplazando y ahora, frente a las manifestaciones, se anuncian para las próximas dos semanas".

A juicio del catedrático, algunas de estas medidas debían haberse tomado hace tiempo para prevenir el malestar social, como el permiso para el ingreso de viajeros con medicamentos, alimentos o artículos de aseo.

Finalmente afirmó que el Gobierno de la Revolución "tiene apoyo" de la población, pero no al nivel de antaño, lo que debe impulsar a las autoridades a tomar la iniciativa y volver a la agenda de las reformas. (Télam)