Una protesta por la desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa en 2014 dejó hoy unos 11 policías heridos en la Ciudad de México, mientras el gobierno federal informó que denunciará penalmente a un juez que liberó a 120 acusados de estar implicados en el caso.

Los agentes resultaron lesionados tras un enfrentamiento con un grupo de manifestantes que realizaba un mitin frente a instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) para exigir la detención de personas ligadas al caso.

"Algunos manifestantes agredieron físicamente a los oficiales y les arrojaron artefactos explosivos; 11 policías resultaron lesionados", dijo la Secretaría de Seguridad Ciudadana en un comunicado, según la agencia de noticias AFP.

La Secretaría afirmó que los policías se encontraban fuera de peligro.

Durante la protesta, los manifestantes realizaron diversas pintadas en la dependencia para exigir justicia, mientras otros cargaban pancartas pidiendo la presentación con vida de los estudiantes.

"Que el fiscal nos explique, nos diga, por qué ha demorado en la ejecución de las órdenes de aprehensión, pero lejos de eso despliega la fuerza policial para evitar que podamos llegar a las puertas de la fiscalía", dijo durante la protesta Vidulfo Rosales, abogado de familiares de los estudiantes desaparecidos.

La protesta se produjo un día después de que manifestantes realizaran pintadas en la embajada de Israel en México para exigir la extradición de Tomás Zerón, un exfuncionario del gobierno federal que habría ordenado manipular investigaciones sobre el caso.

También ayer, el juez federal Samuel Ventura Ramos dejó en libertad a 24 personas acusadas por la desaparición de los 43 estudiantes, con lo que sumaron 120 las órdenes de absolución relacionadas con el caso.

Hoy la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal informó en su página web que Ventura Ramos será denunciado penalmente y se interpondrá una queja en su contra ante el Consejo de la Judicatura.

El titular de la Secretaría, Ricardo Mejía Berdeja, lo había anticipado durante la presentación del informe semanal Cero Impunidad, en la conferencia matutina del presidente Andrés López Obrador.

La semana pasada, Ventura Ramos absolvió a José Luis Abarca, quien era alcalde de Iguala, en el estado sureño Guerrero, en el momento de la desaparición de los jóvenes, que fueron capturados en esa ciudad.

Abarca está acusado de participar en el secuestro y la desaparición de los estudiantes, y el juez consideró que “no existen evidencias de la plena responsabilidad” del exalcalde.

Sin embargo, Abarca -que permaneció prófugo tras conocerse la desaparición de los normalistas- continúa en prisión por otras causas.

Los estudiantes desaparecieron entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, cuando intentaban apoderarse de ómnibus en Iguala para viajar a la Ciudad de México y participar en unas manifestaciones.

Fueron detenidos por policías coludidos con narcotraficantea del cartel Guerreros Unidos, que los habrían asesinado al confundirlos con miembros de una banda rival.

Hasta ahora solo fueron identificados los restos de tres víctimas.

La "verdad histórica" fue el nombre con el que se bautizó la cuestionada pesquisa del anterior gobierno, que no acreditó la participación de militares en los hechos, a diferencia del informe de la comisión creada por López Obrador.

Ese grupo difundió el pasado 18 de agosto su informe final, que asegura que autoridades civiles y militares, coludidas con narcotraficantes, intervinieron en lo que llamó un "crimen de Estado".

Tras la difusión de ese documento fue capturado el exfiscal general Jesús Murillo Karam, a quien se atribuye la autoría intelectual de la "verdad histórica".

El exfuncionario será enjuiciado penalmente por desaparición forzada, tortura y delitos contra la administración de justicia. (Télam)