El pleno del Congreso de España dio hoy el primer paso, con una cómoda mayoría, para eliminar el delito de sedición que amparó las condenas a los líderes del proceso independentista de Cataluña en 2017.

La iniciativa de la alianza PSOE y Unidas Podemos logró 187 votos en la primera discusión, y ahora se abre un plazo de presentación de enmiendas que eventualmente puede modificar la redacción.

Por pedido del opositor Partido Popular (PP) la votación fue a viva voz, lo que obligó a un trámite más lento en el que cada legisalador debió levantarse de su banca y explicitar el sentido de su voto.

El proyecto -que implica una reforma al Código Penal- tuvo el respaldo del PSOE, Unidas Podemos, Esquerra Republicana de Cataluña, el Partido Nacionalista Vasco, Bildu, PDeCAT, Más País-Equo y BNG, que sumaron 187 votos.

Del otro lado, la sbancadas del PP, Vox, Ciudadanos, CC, Navarra Suma, PRC y Foro reunieron 155 votos por el rechazo.

Los independentistas de Junts y la CUP, por su parte, se abstuvieron (6 diputados).

Según la agencia Europa Press, la iniciativa, que incluye también la trasposición de varias directivas europeas y un agravamiento de penas por ocultamiento de cadáver, tendrá un tratamiento exprés con el objetivo de que esté definitivamente aprobada antes de fin de año.

El texto, que consta de 21 páginas, dos artículos (uno de ellos con 19 apartados) y hasta nueve disposiciones, ingresó hace apenas días, el 11 de noviembre y la Mesa de la Cámara le dio su visto bueno tres días.

También se aprobó su tramitación por el trámite de urgencia, lo que reduce todos los plazos a la mitad.

El Congreso debió enviar la iniciativa, eso sí, al Gobierno para que diera su conformidad a su debate, porque el Ejecutivo tiene capacidad de veto para iniciativas legislativas que considere que alteran su política presupuestaria, sea por merma de ingresos o por exceso de gastos.

Apenas un día después -aunque tenía 30 para hacerlo-, el Gobierno avaló el trámite.

Los partidos que rechazan de plano la reforma tendrán que ingresar un texto alternativo para asegurarse un nuevo debate general antes de discutir las enmiendas parciales.

(Télam)