El primer ministro sueco, Stefan Lofven, presentó hoy su renuncia, lo que activa un proceso de sucesión por el cual la ministra de Finanzas Magdalena Andersson debería reemplazarlo hasta las elecciones del año próximo.

Tras siete años en el cargo y debilitado por una crisis política a mediados de 2021, el dirigente socialdemócrata anticipó en agosto pasado que abandonaría su puesto en noviembre, un año antes de las elecciones.

Lofven entregó su carta de renuncia al presidente del Parlamento, Andreas Norlen, informó la agencia de noticias AFP.

“Bueno, aquí estamos de nuevo”, dijo Lofven mientras se sentaba a tomar un fika sueco (café y galletas) junto a Norlen.

Andersson, elegida a principios de noviembre en la dirección de los socialdemócratas en reemplazo de Lofven, debería sucederlo como jefa de Gobierno, a condición de que obtenga el voto favorable del Parlamento, en una fecha que todavía no se ha fijado.

De conseguirlo, Andersson, de 54 años, se convertirá en la primera mujer en acceder al cargo, lo que suena casi anacrónico en un país que durante mucho tiempo ha defendido la igualdad de género.

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Para ello, debe asegurarse el apoyo conjunto de sus aliados ecologistas y de otros dos partidos, el partido de Izquierda y el partido del Centro.

El Partido del Centro dijo hoy que respaldaría a Andersson, pero el partido de Izquierda aún no confirmó lo que va a hacer, según el medio sueco The Local.

El cambio de mando de los socialdemócratas se produce cuando el partido se acerca a sus índices de aprobación más bajos de aprobación y a menos de las próximas elecciones, que se celebrarán en septiembre de 2022.

La oposición de derecha, liderada por los conservadores moderados, se ha acercado en los últimos años a los demócratas suecos antiinmigrantes y espera gobernar con su respaldo. (Télam)