El primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, a cargo del país desde el asesinato del presidente Jovenel Moise, hace diez días, dejaría hoy su puesto y pasaría a integrar el Gobierno en formación de Ariel Henry, anunció hoy la prensa local.

"Primer ministro (interino) Claude Joseph realizará el traspaso de poderes al primer ministro nombrado Ariel Henry este martes 20 de julio", anunció en sus redes sociales Frantz Duval, editor en jefe de Le Nouvelliste, el diario más antiguo e importante del país caribeño.

En el nuevo gabinete, Joseph conservará su cargo de canciller, que ejerce desde marzo de 2020, incluso durante los tres meses en que actuó como jefe de Gobierno en funciones.

Con esta dimisión se pone fin a la pugna de poderes que escaló tras el magnicidio, y que también incluyó al presidente del Senado, Joseph Lambert, que había recibido el apoyo de algunos senadores para proclamarse presidente de Haití dos días después de la muerte de Moise.

Henry, neurocirujano de 71 años, había sido nombrado primer ministro el pasado 5 de julio, en el último decreto firmado por Moise dos días antes de su muerte, pero no llegó a ser investido, por lo que Joseph continuó al frente del gobierno con el respaldo de la Policía y del Ejército.

En una entrevista con el Washington Post, Joseph confirmó se había reunido con Henry en privado y que acordaron su renuncia "por el bien de la nación".

También insistió en que no está interesado en "ningún tipo de toma de poder", y solo en que se haga justicia con el presidente Moise, asesinado durante la madrugada del 7 de julio, según replicó la agencia de noticias Sputnik.

La noticia se da a conocer dos días después de que potencias extranjeras, las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA) difundieran un comunicado en el que afirmaban su respaldo a Henry para ocupar el cargo de primer ministro de Haití y llamaban a convocar a elecciones presidenciales.

De este modo, los representantes en Haití de Naciones Unidas, de la OEA y de la Unión Europea y un grupo de seis embajadores, entre ellos el de Estados Unidos, dejaron al descubierto que no apoyaban a Joseph en el cargo de premier.

El posicionamiento de los embajadores del llamado Core Group a favor de uno de los tres aspirantes al poder supone un importante giro, puesto que en los días posteriores al magnicidio, tanto la ONU como Estados Unidos reconocieron la autoridad de Joseph para dirigir el país caribeño hasta las próximas elecciones.

Sin embargo, a pesar de que Henry recibió el apoyo de la comunidad internacional, los partidos políticos se distanciaron de su propuesta, y lo acusaron de querer formar un gobierno sin consultas y sin tener en cuenta las demandas de la población. (Télam)