El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, advirtió que hará arrestar a los intendentes de localidades donde se realicen reuniones prohibidas en el marco de la lucha contra el coronavirus.

En un un video, Duterte reaccionó anoche con indignación a varias fiestas y reuniones clandestinas celebradas en las últimas semanas en tres localidades del país, luego de las cuales ya se han detectado 59 casos de coronavirus entre personas que asistieron.

"Si hay un solo incidente más desde esta noche, la policía arrestará al intendente primero y después a todos los que estaban en el encuentro, y los investigará", dijo Duterte en el video, informó la cadena de noticias filipina ABS-CBN.

El mandatario y exfiscal dijo a la policía que proceda sin reparos a la detención del intendente porque el "incumplimiento de deberes de funcionario público" está entre los crímenes contemplados en el nuevo Código Penal de Filipinas.

Un aumento de las infecciones por coronavirus en Filipinas comenzó a remitir en marzo pasado luego de que el Gobierno de Duterte volviera a imponer confinamiento en la capital, Manila, su zona metropolitana y cuatro provincias adyacentes.

Pero la cifra de casos diaria todavía es alta y la campaña de vacunación contra la enfermedad no escapa a los problemas de suministro que enfrenta las de la mayoría de los países.

A principios de mes, Duterte ordenó a la policía detener a las personas que usen mal el tapabocas.

Filipinas, con 108 millones de habitantes, acumula más de 1,2 millones de contagios y más de 20.300 muertes, aunque se da por descontado que las cifras están muy subestimadas, dada la relativamente baja capacidad de testeo del país del Sudeste Asiático.

Duterte, conocido por su mano dura contra la delincuencia, lanzó fuertes reproches contra las personas que participan de fiestas y encuentros clandestinos, y dijo que buscará una reforma legal para que puedan ser condenadas a prisión.

"Yo les digo que es peligroso y ustedes les es indiferente. Eso significa que para ustedes está bien, que a ustedes no les importa" no solo no ayudar a bajar las infecciones, sino tampoco contagiar a otros, señaló el mandatario. (Télam)