El presidente de Cataluña, Pere Aragonès, dejó al partido del expresidente Carles Puigdemont, con el que comparte Gobierno, fuera de la mesa de diálogo entre España y Cataluña, que se celebrará esta semana en Barcelona.

El dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) rechazó la propuesta de sus socios independentistas, Junts per Catalunya, de incluir en la delegación negociadora a miembros del partido externos al Ejecutivo.

"La delegación tiene que ser de Gobierno porque tiene que representar a las instituciones, y no a los partidos que ya tienen otros espacios, y porque nos da legitimidad en la negociación", afirmó Aragonès, según la agencia de noticias Sputnik.

El conflicto entre socios surgió hoy cuando Junts anunció que irían a la mesa su secretario general, Jordi Sánchez, y vicesecretario, Jordi Turull, dos de los líderes independentistas indultados por el Gobierno español.

Aragonès rechazó esta propuesta porque había pactado con Junts que todos los miembros de la delegación catalana fueran integrantes del Ejecutivo.

"Su propuesta no cumple los criterios que establecimos, no es una cuestión de nombres sino de confianza en el acuerdo", explicó el presidente catalán.

El líder de Cataluña dejó "la puerta abierta" a que Junts designe a otras personas antes del miércoles, cuando tendrá lugar la reunión en Barcelona, aunque su vicepresidente, Jordi Puigneró, se mostró contrario a cambiar la elección.

"El proceso de negociación que vamos a iniciar con el Gobierno del Estado español es tan complejo que solo lo podemos afrontar desde Cataluña si vamos unidos", justificó Aragonès.

La mesa se reunirá en la sede de la Generalitat de Cataluña con la participación de los dos presidentes, Pere Aragonès y Pedro Sánchez, y un grupo de máximos representantes de los dos Gobiernos.

Aragonès y Sánchez mantendrán una reunión previa a solas y posteriormente encabezarán la negociación, en la que se abordarán las posibles soluciones al conflicto político sobre la independencia.

Por la parte catalana se llevará al encuentro la petición de un referéndum de autodeterminación y la amnistía de todos los encausados en el marco del proceso separatista.

"No pienso desaprovecharla y no permitiré que se pierda una oportunidad histórica", afirmó el presidente catalán, que reconoció que la negociación se presenta "llena de obstáculos" pero su delegación irá "con la máxima ambición". (Télam)