El primer ministro japonés, Yoshihide Suga, dijo hoy que las próximas tres semanas serán "clave" para que el país detenga una escalada de contagios de coronavirus que los expertos advierten podría hacer colapsar el sistema sanitario en el país.

Las autoridades sanitarias informaron que el número de nuevas infecciones diarias por coronavirus en la capital, Tokio, se mantuvo alto en la última jornada, con 481 casos reportados.

También en Tokio, el número de enfermos graves -que aumentó a 60, seis más que el día anterior- alcanzó su nivel más alto desde que se levantó el estado de emergencia declarado por la pandemia, a fines de mayo.

"Las próximas tres semanas serán críticas", dijo Suga y pidió a la gente que se proteja completamente mediante el uso de máscaras, lavándose las manos con frecuencia y evitando los riesgos comunes.

"Todos, por favor cooperen", insistió, citado por la agencia de noticias japonesa Kyodo.

La gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, emitió ayer un pedido para que los lugares que venden alcohol cierren más temprano, a partir de las 22, desde el sábado hasta el 17 de diciembre e instó a los residentes a evitar las salidas no esenciales.

Las medidas son necesarias "antes de que la situación se vuelva aún más grave", dijo hoy la gobernadora.

Los casos diarios en la capital japonesa excedieron los 500 durante tres días consecutivos la semana pasada, llegando a 539 el sábado pasado.

El 19 de noviembre, el Gobierno metropolitano de Tokio elevó su alerta de virus al más alto de los cuatro niveles, que estuvo vigente del 15 de julio al 10 de septiembre.

Japón sobrevivió a la primera ola en la primavera sin bloqueos duros.

Desde el inicio de la pandemia, Japón registra más de 2.000 decesos y 135.400 contagios. (Télam)