El Vaticano tendrá en 2021 "los gastos más bajos de la historia reciente", con una caída estimada en los ingresos del 30% frente a 2019 por efectos de la pandemia, y usará reservas para paliar parte del déficit previsto en 80 millones de euros.

"Los gastos presupuestados para 2021 son los más bajos en la historia reciente de la Santa Sede", planteó hoy en declaraciones a la prensa vaticana el ministro de Economía vaticano, el jesuita español Juan Antonio Guerrero Alves.

"Se hicieron ahorros sin disminuir el servicio a la misión del Papa y defendiendo sueldos y cargos de los empleados", agregó Guerrero Alves.

En ese marco, parte del déficit operativo que el Vaticano proyecta para este año se cubrirá con el fondo de donaciones conocido como Obolo de San Pedro y el resto con reservas.

"No debemos ser alarmistas. Las reservas están para esto, pueden y deben ser usadas en tiempo de dificultad económica; sostuvo.

El jesuita español afirmó que, a causa de la pandemia, el Vaticano espera este año ingresos por 213 millones, "un 30% menos" que los 307 millones de 2019, antes de la difusión del coronavirus.

"La crisis provocada por la pandemia es la causa de este ajustado presupuesto", sostuvo. (Télam)