Las autoridades sanitarias chinas ralentizaron el levantamiento de las restricciones impuestas en las ciudades de Beijing y Shanghái debido al aumento de casos de coronavirus y no descartaron que puedan volver a imponerse confinamientos masivos para intentar reducir a cero el número de contagios.

En la capital, hoy se notificaron 45 casos adicionales, vinculados en gran medida a un brote que las autoridades ubican en un bar del distrito de Chaoyang, donde ya se inició un cribado masivo de test que durará unos tres días.

También se cerraron tiendas y restaurantes en la zona de Sanlitun, informó la agencia de noticias Europa Press.

En Shanghái, en tanto, ayer se informaron 37 nuevos casos positivos, de los cuales cinco corresponden a contagios comunitarios, según la agencia de noticias Bloomberg.

La ciudad, que permaneció confinada durante dos meses, volvió a ordenar el cierre parcial el sábado para someter a la población a pruebas generalizadas.

Las autoridades aplazaron en Beijing la reapertura de la mayoría de las escuelas, que estaba prevista para hoy, mientras que en la mayor parte de los barrios de Shanghái se prohibió consumir en el interior de los establecimientos de hotelería.

En ambas ciudades el patrón epidemiológico ha sido similar, ya que los contagios han aumentado al mismo ritmo en que se han ido reduciendo las medidas de control.

El presidente chino, Xi Jinping, dejó claro la semana pasada que su Gobierno seguirá ciñéndose a la política de '"covid cero". (Télam)