Polonia anunció hoy la extensión de las medidas de restricción vigentes por el coronavirus, en medio de una fuerte presión del sistema sanitario por el aumento de los contagios.

Las restricciones, originalmente en vigor hasta este domingo y ahora extendidas hasta el 25 de abril, incluyen el cierre de instituciones culturales, discotecas, centros comerciales y lugares que vendan comida preparada.

Por su parte, los hoteles y otro tipo de instalaciones que ofrezcan alojamientos deberán mantener sus puertas cerradas hasta el 3 de mayo.

Además, las autoridades impusieron límites a la capacidad de otros lugares que sí tienen permitido continuar con su actividad, como las tiendas de artículos esenciales, lugares de culto y el transporte público.

El uso de mascarillas sigue siendo obligatorio en Polonia y se mantiene la prohibición de realizar bodas, funerales y otras celebraciones así como también ferias, exposiciones, congresos y conferencias.

Además, siguen suspendidas las clases presenciales y cerrados los jardines de infantes y guarderías.

Sobre las guarderías, el ministro de Salud, Adam Niedzielski, dijo que podrían reabrir el próximo lunes, cuando también será posible practicar algunos deportes al aire libre, informó Europa Press.

"Tuvimos el apogeo de la tercera ola en cuanto a número de infecciones en las semanas anteriores. Ahora esta ola está barriendo los hospitales", alertó Niedzielski en rueda de prensa.

Según los datos proporcionados por el titular de la cartera sanitaria, alrededor de 34.000 personas están ingresadas con coronavirus en Polonia.

Las autoridades polacas notificaron un total de más de 2,6 millones de contagios y 59.000 muertes desde el inicio de la pandemia.

En Alemania, en tanto, las autoridades reportaron que en las últimas 24 horas se produjeron 324 muertes por coronavirus y se contabilizaron 21.693 contagios, según el Instituto de epidemiología Robert Koch.

En total, más de 3 millones de personas contrajeron el virus y 79.000 murieron por coronavirus en Alemania desde que estalló la pandemia.

Desde fines de 2020, en Alemania están cerrados los restaurantes, bares, clubes, gimnasios, centros culturales y lugares de ocio para frenar los contagios, aunque con bajo acatamiento en algunas regiones.

Ayer, el Gobierno de Angela Merkel presentó un proyecto que habilita al Estado federal a imponer restricciones a las regiones donde se registre un aumento de casos.

Por otro lado, en Eslovaquia, las autoridades se preparan para aliviar algunas restricciones después de haber logrado bajar el número de contagios diarios aunque alertaron que se mantienen las medidas de prevención como el uso de mascarillas y la distancia sanitaria.

Las tiendas, por ejemplo, sólo permitirán el ingreso a una persona cada 15 metros cuadrados siempre que lleven mascarillas y presenten un test negativo de coronavirus.

Las autoridades prevén de igual forma que los servicios religiosos puedan reanudarse para aquellos que presenten una prueba negativa en el futuro y estará limitada la capacidad a una persona por cada 15 metros cuadrados.

Hasta el momento, y desde diciembre, únicamente permanecían abiertas las tiendas que venden alimentos y productos esenciales.

Durante varias semanas, Eslovaquia, de 5,5 millones de habitantes, fue uno de los países con mayor tasa de muertos por coronavirus, algo que ahora se revirtió.

Hasta el momento, las autoridades sanitarias eslovacas contabilizaron más de 373.000 contagios y más de 10.700 víctimas mortales a causa de la enfermedad. (Télam)