Cuatro policías franceses, acusados de haber dado una paliza e insultado a un productor de música negro, comparecieron hoy ante la justicia.

El castigo al productor musical Michel Zecler, revelado en un video publicado la semana pasada, conmocionó a Francia e intensificó la controversia sobre una nueva legislación de seguridad que criminalizaría la publicación de imágenes de policías en servicio si existe la intención de dañar su "integridad física o psicológica".

El texto fue aprobado por la Asamblea Nacional aunque está pendiente de aprobación por el Senado.

El ataque a Zecler también exacerbó las críticas a la policía francesa, acusada de racismo institucionalizado y de señalar a negros y árabes.

Ayer, decenas de miles de personas protestaron en toda Francia contra un proyecto de ley de seguridad, que restringiría el derecho de la prensa a publicar los rostros de la policía de servicio.

En París, la manifestación terminó con enfrentamientos y la golpiza al fotoperiodistasirio, Ameer al Habi, quien colabora con la agencia de noticias AFP, por parte de la policía, así como con el incendio de un bar-restaurante y de varios coches.

Según la policía 62 agentes resultaron heridos en las manifestaciones y 81 personas fueron arrestadas.

El ministro del Interior, Gerald Darmanin, dijo que la violencia en las protestas era "inaceptable".

De los cuatro policías detenidos por la paliza a Zecler, tres de ellos están siendo investigados específicamente por uso de violencia racial y hacer declaraciones falsas.

Tras ser interrogados por la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) fueron entregados a las autoridades judiciales que deberán decidir los próximos pasos, incluida la inculpación.

La controversia sobre esta ley y la violencia policial se convirtió en otra crisis para el Gobierno del presidente Emmanuel Macron, que se enfrenta a la pandemia y sus consecuencias económicas, así como a una serie de problemas en el escenario internacional.

Macron dijo el viernes que las imágenes de la paliza de Zecler "avergüenzan" y pidió al Gobierno francés que presente propuestas para "luchar contra la discriminación". (Télam)