El presidente de Chile, Sebastián Piñera, promulgó hoy una ley que busca regular el ingreso ilegal de extranjeros, principalmente venezolanos, y que facilita las expulsiones administrativas, una medida que preocupa a organizaciones que protegen los derechos de los migrantes.

La norma, promulgada tras ocho años de tramitación en el Congreso y que reemplaza a la vigente Ley de Extranjería, que data de 1975, estipula que los extranjeros que quieran radicarse en el país deberán solicitar una visa para este fin en los consulados chilenos.

La Ley de Extranjería "ya no responde a los desafíos y necesidades del Chile actual", sostuvo Piñera tras promulgar la ley en Iquique, a unos 2.000 kilómetros al norte de Santiago, según el diario La Tercera.

En cambio, la nueva norma permite “poner orden en nuestra casa, a través de una política ordenada, segura y regular, permitir la migración legal y combatir la inmigración ilegal”, tras la gran ola migratoria que llegó a Chile a partir de 2014, principalmente compuesta de venezolanos, agregó el mandatario.

“No queremos que ingresen a nuestro país el crimen organizado, el contrabando, el narcotráfico y aquellos que no respetan nuestras leyes”, expresó.

También se puso en marcha el plan Frontera Segura, con el que el Gobierno puede expulsar a quienes ingresen "clandestinamente", una medida que para Waleska Ureta, directora nacional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) "deja un espacio muy amplio de discrecionalidad y sin control de la autoridad policial que está en frontera".

En enero pasado, más de 3.800 venezolanos intentaron ingresar a pie desde Bolivia hacia Chile principalmente por el paso fronterizo de Colchane, a más de 3.500 metros de altitud; cuatro migrantes murieron, otros 87 fueron expulsados y devueltos a su país.

Tras ello, el Gobierno de Piñera aumentó el resguardo de la frontera con militares, lo que redujo la llegada de extranjeros.

"Las personas que provienen de Venezuela, que están viviendo una crisis humanitaria en su país, deben ser consideradas como sujeto de protección, más aún con las crisis sanitaria (por la Covid-19) que mantiene cerradas las fronteras", sostuvo Ureta, citada por la agencia AFP.

Desde 2014, unos 500.000 venezolanos se trasladaron a Chile y se convirtieron en la colonia extranjera más numerosa.

En 2018, el Gobierno de Piñera puso en vigencia una visa de responsabilidad democrática para los venezolanos que quieran establecerse legalmente, pero sólo cerca de un 27% de las solicitudes fueron aprobadas. (Télam)