Varios miles de judíos ultraortodoxos asistieron hoy a las exequias de un rabino en Jerusalén, violando las restricciones de distanciamiento social para combatir la Covid-19 en Israel.

El rabino Aaron Chadash falleció hoy a los 90 años, precisamente a causa del coronavirus y era uno de los líderes espirituales de la prestigiosa yeshivá (escuela talmúdica) de Mir, la más grande de Israel, informó la agencia de noticias AFP.

Este centro religioso, situado en Jerusalén, recibe a miles de estudiantes de todo el mundo.

De acuerdo a las restricciones contra la Covid-19 impuestas por las autoridades, las reuniones están limitadas a 10 personas en espacios interiores y a 20 al aire libre.

Sin embargo hoy, miles de fieles participaron del cortejo fúnebre con los rostros semicubiertos con tapabocas distribuidos por la policía, para partir del barrio de Mea Shearim hasta el gran cementerio de Har Hamenuchot, en la periferia de Jerusalén, sin respetar el distanciamiento sanitario.

Para muchos israelíes, los haredim (o jaredíes, "temerosos de Dios" en hebreo) son en gran medida responsables de la propagación del virus en el país, que en septiembre pasado registró una de las tasas de contagios más altas del mundo, para luego desacelerarse.

Algunos rabinos pidieron a sus fieles que no cerraran las escuelas talmúdicas durante los dos confinamientos, impuestos en la primavera y en septiembre, para continuar estudiando los textos religiosos, pese a las instrucciones sanitarias.

Israel acumula desde el inicio de la pandemia más de 340.424 casos y 2.890 muertos, según cifras oficiales. (Télam)