Partidos de la oposición peruana inscribieron anoche una moción de censura contra el ministro de Trabajo, Iber Maraví, tras concluir la interpelación a la que fue sometido en el Congreso unicameral en relación con presuntos "vínculos con actos terroristas".

Maraví respondió siete preguntas sobre su participación en atentados en Ayacucho y su relación con el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Perú (Sutep-Conare), la facción más radical del colectivo, que tendría vínculos con el Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef), relacionado con Sendero Luminoso.

Tras una larga jornada de interpelación, las respuestas del ministro no convencieron a los parlamentarios de Alianza para el Progreso, Fuerza Popular, Renovación Popular, Avanza País y Somos Perú-Partido Morado, quienes demandaron su salida del cargo, recoge el diario local El Comercio.

El texto de la moción de censura ya está preparado y se presentará en las próximas horas, mientras que por el momento se siguen incluyendo firmas para el proceso, pese a que con 42 adhesiones logradas hasta ahora ya se alcanzó el mínimo para poder tramitarse (25% de la Cámara, 33 rúbricas).

El texto de la moción señaló que durante la interpelación de ayer el ministro "no logró desmentir de manera satisfactoria sus presuntas vinculaciones con el Movadef, órgano de fachada de Sendero Luminoso".

Agregó que "en ningún momento (Maraví) se ha deslindado de la ideología marxista, leninista, maoísta que profesa el grupo terrorista ni ha condenado los actos cometidos por este grupo".

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Maraví sostuvo durante toda su interpelación que no participó y "no participaría nunca en ningún acto delictivo de esa naturaleza", reprodujo la radio peruana RPP.

"Sacar conclusiones en base a un atestado (testimonio) policial es contar alevosamente solo una parte de la historia para confundir a la población y generar una falsa imagen de culpabilidad", lamentó el ministro.

Para que la moción de censura se apruebe es necesario que la mitad más uno del número legal de congresistas la respalden, es decir al menos 66 legisladores tendrían que votar a favor.

Ayer, los parlamentarios opositores retaban al oficialismo a que presentara la cuestión de confianza luego de que el presidente Pedro Castillo no se manifestara taxativamente sobre ella.

La Cuestión de Confianza es un mecanismo constitucional por el cual el Gobierno tiene la prerrogativa de consultar al Congreso sobre el tema que estime conveniente, si aún cuenta con su confianza para seguir gobernando.

Para la presentación de la Cuestión de Confianza, Castillo debería convocar a sesión extraordinaria del Congreso unicameral para exponer las razones de la solicitud frente al pleno del Parlamento.

"La cuestión de confianza y la censura forman parte del equilibrio de poderes, y son herramientas políticas para mantener la estabilidad democrática", dijo ayer Castillo en Twitter.

El eventual pedido de confianza debería presentarlo el presidente del Consejo de Ministros -en este caso Guido Bellido- como responsable del gabinete, y pondría al Congreso ante un dilema.

Si la confianza es concedida, Bellido y eventualmente Maraví no tendrán motivos para no continuar en sus cargos.

En cambio, si la confianza fuera denegada, Bellido y todos los miembros de su gabinete estarán obligados a renunciar.

Pero eso, paradójicamente, fortalecerá a Castillo en su relación con el Congreso, pues la Constitución faculta -no obliga- al jefe del Ejecutivo a disolver el parlamento si este deniega la confianza a dos gabinetes durante un mismo período de Gobierno. (Télam)