Los candidatos presidenciales peruanos Pedro Castillo y Keiko Fujimori modificaron sus agendas en el último día de la campaña para la segunda vuelta del próximo domingo, después de que el Gobierno cerrara la plaza de Lima a la que ambos habían convocado a sus seguidores.

La exlegisladora populista de derecha Fujimori, de Fuerza Popular, calificó de "antidemocrática", la decisión del Gobierno y convocó a sus seguidores a un acto de cierre en las afueras de la capital.

"Frente a la antidemocrática decisión del Gobierno de no permitirnos hacer nuestro cierre de campaña en el centro de Lima, nosotros seguimos adelante. Nos vemos mañana en la tarde en el Óvalo Las Palomas del distrito pujante y emprendedor de Villa El Salvador", escribió en Twitter.

Por su parte, el profesor, dirigente sindical y líder de izquierda Castillo, del partido Perú Libre, avisó en Twitter que esta tarde conversará con su "gran amigo (el expresidente uruguayo) Pepe Mujica" en vivo por Facebook Live a las 15 (las 17 de Argentina), sin hacer comentarios sobre la cancelación del otro acto.

Ayer, el secretario general de Perú Libre, Vladimir Cerrón, había anunciado que Castillo cerraría su campaña hoy en la plaza San Martín, una de las más emblemáticas de Lima, a las 16 (las 18 en Argentina).

El equipo de campaña de Fujimori había dicho que la candidata haría lo propio en la misma plaza desde las 15.

Al conocer el anuncio, la Policía Nacional del Perú (PNP) consideró preocupante que los simpatizantes de ambos partidos se reúnan en las calles, tanto por posibles tensiones como por el coronavirus, por lo que dispuso el cierre de la emblemática plaza.

"Es un cierre para evitar que puedan instalar un módulo o algún estrado. Para ninguno de los dos, porque está prohibido por el tema sanitario (…) Evitar que se puedan encontrar y pueda haber un conflicto. Los ánimos están bastante caldeados", informó el general de la PNP Jorge Angulo, jefe de la Región Policial Lima, a El Comercio.

El general de la Policía agregó que en caso de que los candidatos y sus simpatizantes se movilicen hacia otras zonas de forma separada, como es el caso de Fujimori, la fuerza de seguridad realizará el monitoreo y custodia de las actividades.

Castillo y Fujimori llegan a los comicios técnicamente empatados en los sondeos, aunque el primero mantiene una pequeña ventaja.

El nuevo Gobierno deberá enfrentar múltiples desafíos, con la pandemia de coronavirus entre los principales, pero también una inestabilidad política crónica que ha consumido cuatro presidentes y dos Congresos en el actual periodo quinquenal.

En un gran batacazo, Castillo fue el más votado entre 18 candidatos en la primera vuelta del 11 de abril pasado, con el 18,9% de los votos, seguido de Fujimori, con el 13,4%.

Sus partidos controlarán solo 37 y 24 escaños, respectivamente, de los 130 que tiene el unicameral Congreso de la República, por lo que sus eventuales Gobiernos inevitablemente en minoría hacen temer nuevas crisis y disputas entre poderes.

Castillo mantiene una leve ventaja en las encuestas de intención de voto o simulacros electorales que las cuatro principales firmas de opinión pública publicaron el último fin de semana, antes de que comenzara a regir la veda para la difusión de esa clase de trabajos.

Sin embargo, en todos ellos se registra un empate técnico, que se produce cuando la diferencia entre los candidatos es inferior al margen de error.

Castillo gana 45,1% a 43,1% según Ipsos, 41% a 40,2% según CPI, 42,6% a 41,7% según Datum y 40,3% a 38,3% según el Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

(Télam)