La Asamblea Nacional (AN, Parlamento) de Cuba aprobó el nuevo Código de las Familias, una iniciativa que es resultado de un largo proceso de discusión y aportes, y que habilita el matrimonio igualitario, aunque el texto todavía será sometido a una consulta desde febrero hasta abril del 2022.

“Un Código de sumas y multiplicaciones, como la vida misma. Los diputados aprobaron este martes el Proyecto de Código de las Familias, texto moderno e inclusivo que se someterá a consulta popular”, escribió en su cuenta de la red Twitter el presidente Miguel Díaz-Canel.

El Código tuvo 21 versiones antes de esta que fue aprobada, y es el resultado del trabajo de decenas de expertos de alrededor de 40 instituciones.

El ministro de Justicia, Oscar Silvera Martínez, destacó al Código como “la expresión del gran significado que el Estado concede a las familias, como célula fundamental de la sociedad” y puso de relieve que atienda “la necesidad de transformar las disposiciones actuales y reconocer jurídicamente, por tanto, la realidad de las familias cubanas”.

El texto tiene 483 artículos y en esta última versión fueron modificados 273 y quedaron iguales 192.

“El Proyecto de Código de las Familias es coherente con la Constitución, optimiza principios y consagra altísimos valores. Es inclusivo y tiene una visión multidisciplinaria”, remarcó Silvera Martínez.

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El nuevo Código, según el ministro, “fortalece la responsabilidad familiar en la atención a sus miembros; sitúa al amor, la dignidad humana, la igualdad y la no discriminación en lo más alto de los valores” y “actualiza y perfecciona las instituciones jurídico-familiares”.

Silvera Martínez subrayó además que el proyecto “no fabrica ni impone modelos, al ser reflejo justamente de la realidad familiar en el país”, con lo que Cuba se pone en una posición que “capta las diferencias y las protege”.

En el debate sobresalió la palabra de Mariela Castro Espín, una defensora de los derechos de las minorías, que consideró al Código “la expresión de un proceso gradual de la madurez alcanzada por la Revolución en la búsqueda de la justicia social”.

Agregó que el texto “viene a garantizar más justicia y más equidad, amplía las garantías de los derechos para todas las personas sin distinción ninguna, es un código emancipador, que contribuye a la democratización de relaciones entre hombres y mujeres, y entre las diferentes generaciones de cubanos”, según reseñó una nota del diario Granma.

Para Castro, es preciso “defender este Código con argumentos sólidos, porque expresa los principios y valores de la Constitución y sitúa a Cuba en la vanguardia del derecho internacional referido a las familias”.

La diputada, que encabeza el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), dijo que la iniciativa “contribuye a la erosión del patriarcado como dispositivo de opresión y dominación, y a la democratización de las relaciones entre hombres y mujeres y las diferentes generaciones”.

El nuevo texto, que irá a consulta del 1 de febrero al 30 de abril, habilita la gestación solidaria “en beneficio de mujeres con alguna patología médica que les impida la gestación o de personas que presenten esterilidad o de hombres solos o parejas de hombres”, prohíbe expresamente cualquier tipo de remuneración, legisla sobre las técnicas de reproducción asistida y habilita a decidir el orden de los apellidos de los hijos.

El Código de las Familias es parte de las 70 normas jurídicas que deben actualizarse a partir de la nueva Constitución cubana, pero la única que irá a referendo.

La antigua Carta Magna, de 1976, establecía que el matrimonio era la unión "entre un hombre y una mujer". (Télam)