Paraguay apunta a poner en marcha un nuevo dispositivo de seguridad para atacar al crimen organizado, con especial énfasis en el cuidado de la frontera con Brasil, según el plan que autoridades del área le presentaron hoy al presidente Mario Abdo Benítez.

“La idea es operativizarlo pronto. Esperamos que sea antes de este fin de semana. Es cuestión de logística", detalló el ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio.

Abdo Benítez recibió en la Casa de Gobierno a funcionarios de Interior, del Ministerio de la Defensa Nacional, de la Comandancia de la Policía Nacional, de las Fuerzas Armadas, y de las secretarías de Inteligencia y Nacional Antidrogas (Senad).

Giuzzio explicó que “se trata de una estrategia de duración prolongada que requerirá ampliar la cooperación internacional” y destacó que hay “tratativas avanzadas” con Brasil para un accionar común.

"Habíamos firmado un par de meses atrás en Brasilia con el comandante de la Policía (Luis Arias) un convenio de cooperación con la Policía Federal, para instalar el comando bipartito en la frontera entre Pedro Juan Caballero y Ponta Porã", repasó.

Acotó que el plan se enfocará en las ciudades fronterizas y que posteriormente puede que se extienda a Salto del Guairá, en el departamento de Canindeyú, y Capitán Bado, en el departamento de Amambay.

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Según los sitios de los diarios Última Hora y ABC Color, esto implicará el refuerzo de la presencia de las fuerzas públicas, del orden, de inteligencia y operativas en la frontera, que van a tener objetivos previos en coordinación con autoridades de fuerzas aliadas de la región.

Según el ministro, el problema es la permanencia de las acciones en el tiempo, porque "por lo general" cuando las fuerzas se retiran de un territorio se reinstalan los grupos que promueven la violencia.

Paraguay vive hace meses una ola de hechos de inseguridad con una fuerte presencia de crímenes por medio de sicarios, al punto que en el último cambio de jefes de la Policía Nacional el presidente Abdo Benítez advirtió que todas las autoridades del área, incluso el ministro Giuzzio, tenían “plazos” para cambiar la situación.

“Hoy el problema del crimen organizado transnacional se plantea en frontera, y ese efecto rebote se está observando últimamente en el interior de nuestro país. Habrá una presencia ostensible en lugares que vamos a anunciar, con presencia de fuerzas del orden, de inteligencia y operativas, que tendrán un objetivo preciso en coordinación con otras autoridades de fuerzas aliadas de la región”, especificó el jefe de la cartera de Interior. (Télam)