Jazmín Narváez Osorio, jefa de la bancada de diputados nacionales de Colorado Añetete, el sector que responde al presidente Mario Abdo Benítez, admitió que su país "arrastra deudas históricas" en varias áreas, ponderó la gestión del Gobierno para cambiar la situación y advirtió que "hacer abuso de derechos legítimos termina generando violencia y atropellos a la propiedad privada".

Narváez destacó la idea del Ejecutivo de "humanizar el rostro del crecimiento económico" que registra Paraguay hace años y cuestionó el fracasado intento de juicio político a Abdo Benítez "por inoportuno, y porque las diferencias deben dirimirse en las urnas".

En una entrevista con Télam, la legisladora -37 años, abogada egresada de la Universidad Nacional de Asunción, exconcejal-, estimó que en las elecciones municipales de octubre "se va a juzgar el éxito o el fracaso" del Gobierno en el manejo de la pandemia.


Telam: ¿Qué evaluación hace el oficialismo de las protestas callejeras que ya llevan semanas y del frustrado pedido de juicio político a Abdo Benítez?

-La democracia en el Paraguay está plenamente vigente y la ciudadanía usa su derecho a manifestarse. Más fuerte está la democracia, mayor será el grado de involucramiento cívico por medio de manifestaciones, que contribuirán a la búsqueda de una sociedad más inclusiva y de una administración pública más eficiente.

El país arrastra deudas históricas, que hacen que se vea una sociedad dividida entre los que tienen mucho y los excluidos. Apuntamos a una sociedad más justa y equitativa con políticas de gobierno que se pueden ver reflejadas a partir del impacto que genera la distribución del PIB.


T: Cuando asumió esta gestión habló de la necesidad de profundas transformaciones. ¿A qué apuntaba, de qué se trata?

- Nuestro proyecto nació como respuesta a una necesidad de humanizar el rostro de un crecimiento económico que vino teniendo el Paraguay en este siglo XXI de manera sostenida. Todos los indicadores macroeconómicos ubican al país a la vanguardia con relación a otras naciones de la región. Estamos construyendo nuevos lazos a partir de grandes obras de infraestructura que permitirán tener una mayor conectividad vial con los vecinos.

Pese a la pandemia, el Gobierno está haciendo el máximo esfuerzo para que a través de obras públicas de envergadura se puedan explotar nuevos polos de desarrollo. Y desde el Parlamento hemos impulsado la financiación de obras que desde siempre fueron ilusiones a futuro.


T: En Salud los cuestionamientos son duros. De hecho el inicio de las protestas fue por carencias en esa área.

-En el sistema de Salud Pública de este Presupuesto se están destinando 1,2 billones de guaraníes (casi 184 millones de dólares) con el fin de mejorar los servicios hospitalarios. El objetivo es reducir la tasa de mortalidad infantil a 12,6%; mejorar la infraestructura sanitaria por 331.000 millones de guaraníes (50 millones de dólares) y las atenciones integrales a toda la población por 920.000 millones de guaraníes (141 millones de dólares).

En lo que refiere a la atención primaria de la Salud, se prevé una inversión muy importante, con 22 unidades de salud familiar (USF) nuevas instaladas y 808 USF en funcionamiento para la atención de 3.088.276 personas. Además, 1,1 billones (1680 millones de dólares) se establecen para medicamentos e insumos, con 80% de los establecimientos abastecidos con una inversión por 1 billón (153 millones). De igual forma, se prevé la asistencia a 96.640 niños.


T: Los estudiantes fueron actores claves en las protestas. Hay muchos reclamos del sector.

-Con el sistema educativo tuvimos un plan de mejorar la calidad a partir de los concursos públicos para desterrar el sistema clientelar que por muchos años fue la norma y que impedía procesos de transformación. La pandemia nos llevó a realizar acciones que no estaban en los planes para preservar la salud, situación muy forzosa porque sabemos de las precariedades del país a nivel de interconectividad en redes, que es un desafío que tenemos pendiente y que sufrimos mucho en este último año.


T: ¿Y qué autocrítica debe hacerse el Ejecutivo respecto del manejo de la pandemia?

-Se tomaron medidas drásticas que fueron necesarias al principio para preparar al sistema de salud en general para poder soportar la situación que en estos momentos nos está alcanzando. Logramos aplanar la curva de contagios por varios meses y lógicamente esperábamos que la curva empiece a tener una pendiente pronunciada una vez que se liberaran actividades económicas.

Lamentablemente en esta carrera contra el reloj, que alteró el mercado internacional disparando precios de insumos médicos más básicos y ante la inexistencia de las vacunas, prevalecieron las grandes economías y las que tenían mejores relaciones con los productores, por lo que nos quedamos atrás en el plan de inmunizaciones, que es a lo que ahora estamos totalmente abocados.


T: ¿Cómo juzga el gobierno la decisión de la oposición de impulsar el juicio político a Abdo Benítez?

-Desde luego que en democracia es un recurso legítimo. Pero consideramos inoportuno el hecho de que, ante una dificultad instalada por la situación sanitaria, que no es una cuestión sólo en nuestro país, se intente quebrantar el proceso democrático. Las diferencias las debemos dirimir en las urnas; es lo que dicta nuestra Constitución. El esfuerzo y las energías deberían apuntar a superar esta crisis sanitaria. Para hablar de política llegará el momento.


T: ¿Cómo cree que va a repercutir en las elecciones este proceso de las últimas semanas?

-Va a repercutir el éxito o fracaso que obtengamos como resultado en el manejo de esta pandemia. Es lo más inmediato que se va a juzgar en un futuro próximo. Seguiremos haciendo nuestro mayor esfuerzo por preservar la vida y la salud y la economía de nuestros compatriotas.


T: ¿Qué es lo que impide que Paraguay cambie su modelo socio-económico, o al menos logre uno más inclusivo?

-El concierto de las naciones y nuestra mediterraneidad nos limitó históricamente a lograr una mejor performance en todos los sentidos. Luchamos y peleamos casi siempre en inferioridad de condiciones, pero también se tomaron medidas para lograr romper con nuestro aislamiento, como fue la búsqueda de la salida al Atlántico a través del Brasil, que cambió totalmente la fisonomía económica del país y que estamos dispuestos a explotar en mayor medida con nuevas obras de infraestructura que permitirán unir aún más nuestras fronteras.

Hoy contamos con la tercera mayor flota fluvial del mundo para el transporte de nuestros principales commodities, como la soja y la carne. (Télam)