Irán anunció hoy que las negociaciones en Viena con las potencias europeas, Rusia y China para revivir el acuerdo nuclear que Estados Unidos abandonó con Donald Trump y dejó al borde de la extinción, avanzan bien aunque están lejos de su fase final.

"Las negociaciones en Viena sobre el PAIC (Plan de Acción Conjunto) están lejos de darse por concluidas, pero avanzan bien", declaró el vicecanciller iraní Abbas Araghchi al canal de televisión Press TV y volvió a subrayar la necesidad de que Estados Unidos levante las sanciones para que el pacto nuclear se cumpla de lleno, informó la agencia de noticias Sputnik.

La reunión de la Comisión Conjunta del PAIC a nivel de directores políticos se celebró en formato presencial el martes pasado.

Araghchi antes informó que la próxima reunión sobre el programa nuclear iraní tendría lugar el viernes.

En julio de 2015, Irán y seis potencias internacionales –Rusia, Estados Unidos, el Reino Unido, China, Francia y Alemania– firmaron el PAIC, que impuso una serie de limitaciones al programa nuclear iraní con el objetivo de excluir su posible dimensión militar, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

En mayo de 2018, Estados Unidos abandonó unilateralmente el acuerdo, pese a los pedidos de sus socios europeos, y empezó a imponer sanciones unilaterales contra Irán con el argumento de que ese país seguía desarrollando armas nucleares.

Un año después, Irán, en respuesta, comenzó a reducir de manera gradual sus compromisos con el acuerdo.

En diciembre pasado, finalmente, Irán aprobó una ley que obligó al Gobierno a suspender los controles más amplios de su programa nuclear que establece el acuerdo para investigadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), aumentar sustancialmente el grado del enriquecimiento de uranio y usar centrifugadoras por encima de lo estipulado en las cláusulas del pacto.

Este año y tras enormes esfuerzos de la OIEA, Irán mantuvo esta decisión pero se comprometió a no salirse del todo del acuerdo para dar una nueva posibilidad al diálogo pedido por las potencias europeas, especialmente tras la asunción en Estados Unidos de Joe Biden y sus gestos más moderados hacia la República Islámica. (Télam)