Los asesinatos de tres periodistas ocurridos en la última semana en México, uno en Sinaloa y dos en Veracruz, no estarían relacionados con su labor periodística, aseguró hoy el gobierno.

"No hay ningún elemento en los casos de Veracruz, al igual que en el caso de (el periodista de) Sinaloa, que presuma una asociación del evento con la actividad periodística", afirmó el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía.

Luis Enrique Ramírez fue encontrado muerto el 5 de mayo en el estado de Sinaloa y Yessenia Mollinedo y Sheila García fueron baleadas el lunes en Veracruz.

"Hay una línea muy sólida que conduce a un tema de delincuencia organizada", añadió Mejía, sin profundizar en la hipótesis.

Durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el funcionario dejó en claro, sin embargo, que "no se descarta ninguna línea de investigación" en los tres casos y que ya están identificados los presuntos autores materiales de esos crímenes, reportó la agencia AFP.

En lo que va de 2022 en México fueron asesinados once periodistas, según organizaciones que defienden la libertad de prensa, aunque no está claro cuántos de esos homicidios están ligados a la profesión.

El gobierno, en cambio, registra nueve asesinatos de comunicadores.

Ramírez era columnista del diario El Debate, mientras Mollinedo dirigía el portal de noticias El Veraz y García era reportera de ese sitio.

En meses previos ya fueron ultimados este año Armando Linares, Juan Carlos Muñiz, Heber López, Lourdes Maldonado, Margarito Martínez, Roberto Toledo, José Luis Gamboa y Jorge Luis Camero, este último baleado el 24 de febrero, dos semanas después de haber dejado su cargo en la alcaldía de Empalme.

Pero Camero y Toledo no figuran en la lista del gobierno.

Según la organización Reporteros Sin Frontera (RSF), México es uno de los países más peligrosos para la prensa. (Télam)