El cruce diplomático casi permanente entre Estados Unidos y Corea del Norte tuvo hoy otro capítulo, con una declaración de Pyongyang que consideró “una injerencia” y “una provocación” la condena que ayer expresó el presidente estadounidense, Joe Biden, al lanzamiento de dos misiles que hizo el país asiático.

"Ese tipo de declaraciones por parte del presidente estadounidense son una injerencia evidente en nuestro derecho a la autodefensa y una provocación", protestó Ri Pyong Chol, el funcionario que supervisó la prueba, en un comunicado.

Según la estatal agencia KCNA, el lanzamiento del jueves, los primeros de este tipo desde que Biden llegó a la Casa Blanca, constituyó una prueba de un nuevo "proyectil táctico guiado" dotado de un motor a combustible sólido.

El primer ministro japonés, Yoshihide Suga, afirmó que esos dos artefactos eran misiles balísticos, un tipo de arma que Corea del Norte tiene prohibido desarrollar según varias resoluciones el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Tras el lanzamiento, Biden afirmó que la prueba violaba las resoluciones de la ONU y advirtió a Pyongyang que "habrá respuestas si eligen una escalada" y que sería "una respuesta acorde", en su primera conferencia de prensa.

En su réplica, Ri expresó la "profunda aprensión” de Corea del Norte por el hecho de que el mandatario de Estados Unidos “criticara los ensayos, realizados en ejercicio de nuestro derecho a la autodefensa, como una violación de las 'resoluciones' de Naciones Unidas".

Además, dijo que lamentaba que Biden mostrara su "arraigada hostilidad".

Pyongyang suele recurrir a ensayos de armas para avivar las tensiones, en un intento de conseguir sus objetivos a largo plazo.

"Creo que la nueva administración de Estados Unidos obviamente dio un primer paso en falso", declaró Ri en el comunicado, y alertó que si Washington “continúa con esas declaraciones desconsideradas sin pensar en las consecuencias, quizá tenga que hacer frente a algo que no será bueno".

El funcionario explicó que su país está preparado para "seguir incrementado sus más abrumadoras y completas capacidades militares".

La semana próxima, Estados Unidos completará su revisión de la política sobre Pyongyang y funcionarios del Departamento de Estado y de Seguridad recibirán a asesores de Japón y Corea del Sur para compartir las conclusiones, un vínculo que molesta a Corea del Norte.

Se supone que Biden trazará una nueva estrategia hacia Corea del Norte, luego del intento de diplomacia directa de su predecesor Donald Trump con el líder norcoreano Kim Jong Un, que no permitió avances en la desnuclearización del país asiático.

(Télam)