El presidente de Chile, Gabriel Boric, consideró hoy que si el proyecto de nueva Constitución es rechazado en el plebiscito ratificatorio del 4 de septiembre debe haber otro proceso que desemboque en un nuevo texto.

"De ganar la alternativa 'Rechazo' lo que va a pasar es que vamos a tener que prolongar este proceso por un año y medio más, en el que va a tener que discutirse todo de nuevo otra vez de cero", evaluó Boric.

Como por ley el mandatario no puede fijar posición de cara al plebiscito -que será de voto obligatorio- Boric fue cauteloso sobre lo que puede pasar en septiembre, pero aun así dio por hecho que “tiene que haber un nuevo proceso constituyente" si gana el rechazo, incluida una elección de convencionales.

La opción "Rechazo" a la propuesta de nueva Constitución, elaborada durante un año por 154 convencionales y entregada al presidente Boric el 4 de julio, va al frente de los sondeos de opinión.

La última encuesta de la firma Cadem, publicada el lunes, muestra que 54% se inclinaría por el "Rechazo", 35% por el "Apruebo" y un 12% aún "no sabe o no responde".

La elaboración de una nueva Carta Magna que sustituya a la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) fue la salida institucional con la que Chile encarriló las fuertes protestas que estallaron a partir del 18 de octubre de 2019.

Un año después, se aprobó en un plebiscito, por un 78,6% de los votos, que una Convención elegida en elecciones trabaje en una nueva Constitución.

Según explicó Boric al canal Chilevisión, intentar una nueva Convención si gana el "Rechazo" es “el camino que decidió tomar Chile cuando votó el 25 de octubre en un plebiscito por una nueva Constitución que sea redactada por un órgano 100% electo para ese fin".

El proceso constituyente acordado por las fuerzas políticas -salvo el Partido Comunista- establece que de rechazarse la nueva propuesta constitucional debería seguir vigente la Constitución de Pinochet, aunque parta el mandatario “hay un acuerdo transversal” acerca de que la Constitución pinochetista “no representa un acuerdo social en Chile".

La ministra del Interior, Izkia Siches, consideró que las palabras de Boric marcan “una hoja de ruta” a futuro.

"Las interpretaciones que se están barajando, eventualmente, son contemplar, por ejemplo, llamar a elecciones para nuevos convencionales, iniciar un proceso nuevo… Él marcó hoy una hoja de ruta, y es importante que conozcamos el texto discutamos y debatamos con la información verídica y participemos este 4 de septiembre", remarcó Siches.

Insistió la funcionaria en que “un 80% de la población dijo que quería avanzar hacia una nueva Constitución".

La oposición, en tanto, consideró como una señal de “realismo” de parte de Boric analizar la chance de un triunfo del "Rechazo" y hasta reclamó al Ejecutivo que se adelante a eso.

El presidente de la Unión Demócrata Independiente (UD), Javier Macaya, opinó que la palabra del presidente es “un acto de realismo” sobre el hecho de que “la Convención no estuvo a la altura", pero advirtió que "suponer que una nueva Convención va a estar a la altura demuestra que le falta mucho diálogo político y conversación para entender lo que ha ocurrido en este último año”.

“El proceso constituyente, a pesar de que haya sido bastante malo el producto que está entregando la Convención, no tiene que ser un año perdido. No se parte de cero”, afirmó Macaya, según el sitio del diario El Mercurio.

Otro opositor, el jefe de Renovación Nacional (RN), Francisco Chahuán, juzgó que Boric “ya está reconociendo la posibilidad clara que pueda ganar el Rechazo” y defendió que su partido “ha emplazado reiteradamente para que él pueda encabezar una salida institucional para que el proceso constituyente siga después del Rechazo, para construir una buena y nueva Constitución".

Chahuán consideró que aún antes del 4 de septiembre Boric debe enviar “un proyecto de reforma constitucional” que permita avanzar ya pensando en la chance de que gane el Rechazo.

La presidenta de Evópoli, Luz Poblete, consideró que Boric "le dio legitimidad a la opción Rechazo como alternativa viable de ganar, asumiendo la responsabilidad de generar una hoja de ruta para que el proceso constituyente continúe más allá del Plebiscito".

"Este proceso le pertenece a la ciudadanía; por tanto, sería un error imponer un mecanismo como única solución para lograr juntos el anhelo de una nueva Constitución. Queremos devolver a la ciudadanía la posibilidad de elegir cuál es el mejor mecanismo para lograr ese objetivo", señaló Poblete. (Télam)