Rusia, Estados Unidos, China y Pakistán exhortaron hoy a las partes en conflicto en Afganistán “a reducir el nivel de violencia en el país" y pidieron especialmente a los talibanes que se abstengan de nuevos ataques "para evitar más víctimas" y poder así "crear una atmósfera para una solución política".

El pedido de los mediadores internacionales en el conflicto afgano fue hecho en la primera jornada de una conferencia de paz que se realiza en Moscú y que mañana tendrá una segunda parte.

El encuentro en la capital rusa entre autoridades afganas y talibanes, mediados por los cuatro países, se produjo a poco menos de dos meses del 1 de mayo, fecha en la que Washington debe en principio retirar a sus militares del territorio, aunque el plazo fue puesto en duda ayer por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

Tras la reunión, los mediadores internacionales instaron "a todas las partes del conflicto en Afganistán a reducir el nivel de violencia, y a los talibanes a “no declarar la ofensiva de primavera", que lanzan cada año contra las fuerzas de Kabul.

"En este momento crítico los cuatro países piden a las partes que logren consenso e implementen acuerdos de paz que pongan fin a más de cuatro décadas de guerra en Afganistán", señala el comunicado, que expone la necesidad de establecer "un gobierno inclusivo" y "un alto el fuego definitivo y completo".

Horas antes, el cofundador del movimiento talibán, el mulá Abdul Ghani Baradar, pidió que se dejara a los afganos "decidir sobre su propio destino", reportó la agencia AFP.

El jefe del consejo de reconciliación del gobierno afgano, Abdulá Abdulá, declaró por su parte que Kabul quería acelerar las negociaciones y que "las dos partes entablan sus negociaciones y discusiones en un clima diferente" que en Doha, en Qatar, donde también se están llevando a cabo conversaciones de paz.

Gulbuddin Hekmatyar, otro miembro del gobierno afgano y exjefe de guerra conocido como "el carnicero de Kabul", evaluó que las conversaciones de hoy en Moscú al menos permitió sacar las negociaciones con los talibanes del "punto muerto" en el que estaban.

"Hubo una conversación seria con todas las partes afganas, cuyo principal lema es que entiendan y estén dispuestas a negociar la paz", destacó el enviado del Kremlin para Afganistán, Zamir Kabulov.

Antes, tras recibir a las distintas delegaciones, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, había pedido a Washington y a los talibanes que siguieran "comprometidos con las disposiciones del acuerdo" alcanzado por la administración del expresidente Donald Trump en febrero de 2020 en Qatar, que dispone la retirada de los 2.500 soldados estadounidenses para el 1 de mayo a cambio de garantías de seguridad y el compromiso de los rebeldes de dialogar con Kabul.

Washington también propuso la formación de un gobierno de transición, que incluya a los talibanes, una idea que tiene el visto bueno de Moscú pero que ya rechazó el presidente afgano, Ashraf Ghani.

Las negociaciones de Moscú se celebraron paralelamente a las que se iniciaron en septiembre en Doha y a las que Turquía quiere organizar en abril en Estambul.

Del encuentro en Moscú no participa la ONU “por una cuestión de formato”, explicó el vocero de la Secretaría General, Stéphane Dujarric.

"Todas estas conversaciones son, por supuesto, muy importantes", recalcó Dujarric, en una conferencia en la sede de Naciones Unidas en la que subrayó el valor que supone que "todos los diferentes actores trabajen en la misma dirección". (Télam)