El 19 de febrero de 2020, Tobias Rathjen, un alemán vinculado a movimientos "complotistas", mató a nueve personas de origen extranjero en Hanau, en el centro de Alemania, en un hecho que guarda similitudes con otras matanzas recientes en Europa como la de la isla noruega de Utoya de la que se cumplen mañana diez años

Unos días antes de cumplirse un año de dicha tragedia, en la que el extremista mató luego a su madre y se suicidó, la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, dijo en un video semanal que "fue un crimen de odio, de odio racista".

La Canciller alemana aseguró que "el racismo es un veneno; el odio es el veneno" y señaló: "Nos opondremos a quienes están queriendo dividir Alemania, con toda nuestra fuerza y ​​determinación".

Según el Índice de Terrorismo Global 2019, desarrollado por un grupo de expertos del Instituto para la Economía y la Paz (IEP), los atentados de estas características han aumentado un 320% en los últimos cinco años.

Los cómputos se basan en la información de la Base de Datos Global sobre Terrorismo (GTD), que es recolectada a su vez por el Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo y Respuestas al Terrorismo (Start) de la Universidad estadounidense de Maryland.

El informe señala que, salvando las distancias, el ataque en Hanau guarda similitudes con el tiroteo en Noruega de Anders Breivik, sucedido el 22 de julio de 2011, o con el de la mezquita en Christchurch (Nueva Zelanda), el 15 de marzo de 2019.

Según el Índice de Terrorismo Global 2020, en Norteamérica, Europa Oriental y Oceanía, los ataques de la extrema derecha se han incrementado en un 250% desde 2014, y nunca antes en los últimos 50 años han sido tan numerosos.

De acuerdo a este informe, desarrollado desde hace nueve años, 63 países registraron al menos una muerte por "terrorismo", la cifra más baja desde 2013.

Mencionó que el número de crímenes ha disminuido en un 59% desde 2014, cuando alcanzó su pico máximo, con un total de 13.826 víctimas, y señaló que el "conflicto" continúa siendo el principal impulsor del "terrorismo".

Entre otras conclusiones importantes, el estudio mencionó que los diez países más impactados por el extremismo son Afganistán, Irak, Nigeria, Siria, Somalia, Yemen, Pakistán, India, República Democrática del Congo (RDC) y Filipinas. (Télam)