El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció hoy una investigación sobre posibles abusos sistemáticos por parte de la policía en Louisville, Kentucky, 13 meses después de que agentes mataran a tiros a la afroamericana Breonna Taylor en otro hecho que se encuadró con la calificación de racismo, azote que el país viene padeciendo en abundancia.

Apenas unos días después de iniciar una investigación sobre la policía de Minneapolis a raíz del ya emblemático asesinato de George Floyd, el fiscal general Merrick Garland dijo que las pesquisas en Louisville se centrarán en un patrón de uso irrazonable de la fuerza, registros e incautaciones ilegales y discriminación contra los afroamericanos.

Ambas investigaciones podrían llevar a la policía a estar legalmente obligada, mediante decretos de consentimiento, a promulgar reformas.

Después de que el expresidente Donald Trump se negara a usar la presión federal para impulsar reformas de los departamentos de policía locales, las investigaciones contrastan con la determinación de su sucesor demócrata Joe Biden de pedir cuentas a los mismos, tras una serie de tiroteos y asesinatos injustificados de ciudadanos negros.

"Todos estos pasos se tomarán con un objetivo en mente: garantizar que las políticas y prácticas policiales sean constitucionales y legales", subrayó Garland, citado por la agencia de noticias AFP.

La policía de Louisville fue objeto de un escrutinio particular en las protestas nacionales del movimiento "Black Lives Matter" (Las vidas negras importan) contra el abuso policial el año pasado debido a la muerte de Taylor, de 26 años.

Taylor, que era técnica de una sala de emergencias, fue asesinada a tiros la noche del 13 de marzo de 2020, después de que tres policías vestidos de civil irrumpieran en su apartamento para ejecutar una orden de registro presuntamente relacionada con las drogas.

Su novio intercambió disparos con los agentes porque dijo que pensaba que eran intrusos, tras lo cual la policía disparó más de 30 tiros y Taylor recibió al menos cinco de ellos sin que luego se encontraran drogas.

Los tres policías fueron más tarde destituidos, pero sólo uno de ellos resultó arrestado e inculpado por poner en peligro las vidas de los vecinos. (Télam)