El referente de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH), Pablo Pimentel, exigió hoy la aparición con vida de Carmen Oviedo “Lichita” Villalba, la joven de 14 años desaparecida en un operativo de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) contra la guerrilla del Ejercito del Pueblo Paraguayo (EPP).

Además, Pimentel reclamó en una conferencia de prensa realizada este mediodía justicia por las primas de la adolescente desaparecida, Lilian Villalba y María Villalba, de 11 años, que murieron en un ataque de las fuerzas regulares paraguayas a un campamento del EPP.

La conferencia de la APDH fue acompañada en forma virtual por Nora Cortiñas, Mirta Baravalle, Elia Espen y Elsa Pavón, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la abogada Gabriela Conder.

Pimentel denunció una vez más la desaparición de la niña e hizo un llamamiento al Gobierno argentino para pedir explicaciones a Paraguay sobre lo sucedido con las niñas.

Conder, quien junto a Pablo Pimentel fue acusada de “desestabilizar” al Gobierno de Mario Abdo Benítez cuando llegó a Paraguay en una comitiva investigadora hace diez días, informó que “desde la plataforma de Derechos Humanos” enviaron “dos cartas a Alberto Fernández pidiéndole que intervenga”.

Y agregó que “la desaparición forzada no tiene nacionalidad”.

En la misma línea, Pimentel indicó que “los delitos de lesa humanidad son extraterritoriales, se pueden juzgar en cualquier parte del mundo, esto lo tiene que recordar el Gobierno de Paraguay”.

Asimismo, alertó que “Paraguay viene violando los 30 artículos de los Derechos Humanos” de la ONU.

El 2 de septiembre de 2020, el Gobierno de Paraguay confirmó que integrantes de la FTC de las fuerzas de seguridad se “enfrentaron y conquistaron un campamento del guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en la ciudad de Yby Yaú”, departamento de Concepción.

El operativo fue catalogado por el Gobierno de Abdo Benítez como un “éxito”.

Asimismo la FTC notificó oficialmente la muerte de dos mujeres que, días más tarde, el Gobierno paraguayo especificó que se trataba de dos niñas argentinas de 11 y 12 años, hijas de los líderes de la organización insurgente.

Al respecto, Conder explicó que el Gobierno de Abdo Benítez no permite la intervención del Equipo Argentino de Antropológico Forense y enfatizó que Paraguay destruyó las pruebas referentes al asesinato de las niñas.

“Un ejemplo muy claro es que quemaron las ropas, hay algo que está blindado y no sabemos qué está pasando en esa causa”, señaló la abogada.

Pimentel denunció al Gobierno paraguayo por aislar la causa e intentar “mezclarla con la lucha de miles de paraguayos que salieron a las calles con hartazgo contra el Gobierno de Abdo Benítez”.

También recordó que “habría que denunciar a los medios de comunicación en masa por la criminalización de esas niñas. Estos medios de comunicación hacen una campaña del terror y estigmatizan a organismos de derechos humanos de la Argentina, estigmatizan a los derechos humanos como terroristas”.

El referente de la APDH agregó que “en Paraguay hay una campaña de mentiras sistemáticas, no hay solo silencio, hay muchas mentiras que crean miedo y terror, y habría que pedirles a los medios internacionales que se dicen independientes” que pongan el foco sobre lo que sucede en ese país.

Adolfo Pérez Esquivel propuso “reclamar a Naciones Unidas (ONU) y a la Unesco, porque se trata de menores de edad”, y también acercarse a Unicef “para preguntarles a estos organismos sobre la grave situación que vive Paraguay que es la falta de gobernabilidad y los poderes paralelos como son las Fuerzas Armadas de ese país”.

Nora Cortiñas aseguró que “a Lichita se la llevó el Estado y el Estado tiene que devolverla”, y agregó que “responsabilizo y condeno al Estado paraguayo por este secuestro y desaparición de Lichita, que sepa que la esperamos con los brazos abiertos”.

“No puede haber más desapariciones ni en América Latina ni en ningún país del mundo”, culminó Cortiñas.

En tanto, Mirta Baravalle calificó al Gobierno de Mario Abdo Benítez como “un Gobierno tiránico que no cuida a su pueblo”.

Espen instó a reclamar por verdad y justicia: “Seamos de donde seamos, todo esto que pasó con estas dos criaturas es tremendamente doloroso, es una ignominia total y espero que Lichita aparezca pronto con vida.” (Télam)