Luego de una nueva jornada de protestas que terminó con más de 5.000 detenciones en Rusia, un tribunal de Moscú ordenó hoy el arresto domiciliario de la vocera del dirigente opositor Alexey Navalny -detenido también desde hace dos semanas- por violar las restricciones impuestas por la pandemia, que prohíben las manifestaciones masivas.

Según explicó la secretaria de prensa de la corte del distrito de Basmanni, Irina Sofínskaya, el tribunal aceptó el pedido de arresto domiciliario para Kira Yarmysh, vocera de Nalvany, hasta el 23 de marzo, informó la agencia de noticias Sputnik.

La Fiscalía también pidió una medida similar para otros dos aliados cercanos de Navalny que fueron detenidos durante las protestas de las últimas semanas, Nikolai Liaskin y Dmitri Baranovski.

Sofínskaya aseguró que el arresto domiciliario fue ordenado porque la vocera de Nalvany violó la prohibición de las autoridades a protestar en medio de la pandemia "creando una amenaza de infección masiva" el 23 de enero pasado, cuando miles de personas salieron a las calles a pedir la liberación del dirigente opositor.

Ayer las redes sociales se llenaron de videos que mostraban la represión y las detenciones durante las protestas. Se vio en particular a policías usando pistolas paralizantes y golpeando a manifestantes.

El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, negó las acusaciones de excesos y abusos, y aseguró que la policía antidisturbios actuó "con contundencia y en el marco de la ley ante las provocaciones".

"Hubo muchos provocadores que actuaron de manera agresiva contra las fuerzas de seguridad, lo que es inadmisible", argumentó ante la prensa.

Navalny fue detenido a mediados de enero ni bien aterrizó en el país desde Alemania donde se recuperó de un cuadro de envenenamiento.

Desde el primer momento, el opositor acusó al Gobierno ruso de envenenarlo. Sin embargo, el presidente Vladimir Putin aseguró que cuando salió del país no tenía rastros de ningún veneno y, por lo tanto, no puede abrir una investigación en Rusia.

Según el Gobierno ruso, Navalny, de 44 años, fue detenido porque durante su estancia en Alemania violó los términos de una condena en suspenso de 2014. Pero el líder opositor dice que esa fue una causa armada motivada políticamente.

La detención del opositor generó fuerte denuncias de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), a lo que el Kremlin respondió acusando a Washington de "injerencia" y de utilizar el tema para intentar imponer nuevas sanciones contra el país.

(Télam)