Las empresas que reivindican un compromiso con la neutralidad de carbono no deberían invertir en combustible fósil, ni causar deforestación, ni "compensar" emisiones en lugar de reducirlas, denunció la ONU en un informe publicado hoy, que pidió acabar con el "engaño tóxico" que suponen esas prácticas.

"La neutralidad de carbono es totalmente incompatible con una inversión sostenida en combustibles fósiles", expresó un panel de expertos de la ONU en una investigación encargada por el secretario general de la ONU, António Guterres.

Uno de los objetivos del informe es poner un límite al denominado "greenwashing", una práctica que emplean empresas, ciudades y países para lavar su imagen, al promover el cuidado del medio ambiente, pero sin tomar luego medidas concretas con ese objetivo.

Actualmente, el 90% de la economía global está cubierta por algún tipo de promesa de neutralidad de carbono, según la web especializada Net Zero Tracker.

Sin embargo, para la jefa del panel de expertos que redactó el informe y exministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá, Catherine McKenna, "es muy fácil anunciar que se va a ser neutral en carbono en 2050, pero hay que cumplir".

"Lo que hemos visto es que no hay suficiente acción", denunció la especialista.

Para alcanzar el carbono cero se deben "reducir drásticamente las emisiones" de gases de efecto invernadero, "e invertir en energía limpia", precisó McKenna, que agregó que es "extremadamente difícil" evaluar si las empresas están recortando emisiones.

En el informe, los expertos recomiendan a los gobiernos aplicar regulación vinculante y que los planes de neutralidad de carbono estén alineados con el objetivo del Acuerdo de París de 2015 de limitar el calentamiento global a +1,5 ºC hacia final del siglo, respecto a la era preindustrial.

Para llegar a ello, los científicos de la ONU estiman que es necesario recortar a la mitad las emisiones mundiales en 2030.

Sin embargo, de acuerdo con el informe, muchas empresas no recortan las emisiones siguiendo las recomendaciones científicas, o bien afirman compensar su creciente contaminación con la compra de "créditos" o el anuncio de planes de reforestación o de desarrollo de energías renovables.

"No se puede simplemente comprar créditos de carbono baratos que a menudo carecen de integridad", destacó McKenna.

"Si usted quiere sacar un 10, no basta con venir a clase, se obtiene un 10 trabajando, lo que no se puede hacer es pagar a otro para que lo haga, lo tiene que hacer usted mismo", enfatizó.

El informe también detalló que las promesas a largo plazo deben ser acompañadas de planes precisos, con objetivos cada cinco años.

Los créditos de carbono no deberían utilizarse para compensar emisiones mientras una empresa no demuestre haber hecho todo lo posible para recortar su contaminación de acuerdo con el objetivo de 1,5 ºC.

Las empresas que se comprometen con este ambicioso objetivo tampoco deberían ejercer cabildeo contra la acción climática, añadió el informe.

En septiembre pasado, un informe de otra organización no gubernamental, CDP, reveló que los planes de descabornización de grandes empresas de países pertenecientes al G7 contribuirían a que el planeta alcance un aumento de temperatura de 2,7 ºC de aquí a finales de siglo. (Télam)