El oficialismo y la oposición marcharon hoy por las calles de las principales ciudades de Venezuela para celebrar el día internacional de los trabajadores, pese a la lluvia y a la pandemia de Covid-19.

Los seguidores del presidente Nicolás Maduro realizaron concentraciones en diferentes puntos del centro de Caracas, a las que se sumó una caravana de vehículos para respaldar al Gobierno y rechazar las sanciones y lo que consideraron un "asedio imperial" contra el país, reportó la agencia de noticias ANSA.

En paralelo, cientos de trabajadores del sector público, junto a dirigentes sindicales y sociedad civil alzaron su voz en al menos 18 estados para exigirle a Maduro "salarios dignos ya" y vacunas para luchar contra el coronavirus, que sigue sumando contagios y fallecidos en el país.

En medio de las concentraciones oficialistas, el ministro de Trabajo, Eduardo Piñate, anunció un aumento del 288,8% del salario mínimo, equivalente a 2,4 dólares a la tasa oficial.

Asimismo, aumentó el monto de las denominadas cestas Ticket -bonos de alimentación, no computables a las vacaciones y prestaciones- de 1.200.000 a 3.000.000 de bolívares, lo que dejó al llamado salario integral, compuesto por el ingreso mínimo mensual y los bonos de alimentación, en 10.000.000 bolívares, unos 3,5 dólares al tipo de cambio oficial.

"Eso va a impactar en las tablas salariales en todos los sectores", acotó.

El ministro destacó la movilización de los trabajadores que, señaló, "salieron en todo el país a respaldar al Gobierno de Maduro, a la revolución bolivariana, y a rechazar el bloqueo, las medidas coercitivas, y el robo de los activos en exterior".

También el presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, Wills Rangel, repudió el "criminal bloqueo" que, dijo, ha vulnerado el poder adquisitivo de la clase obrera y el ingreso de las familias venezolanas.

"Por eso la clase obrera dice hoy no al imperio, no a las medidas coercitivas", defendió.

En tanto, al grito de "los trabajadores no tenemos pa' la cena, pero los enchufados si llenan su alacena", trabajadores del sector público contrarios al Gobierno se concentraron a las afueras de la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para exigir mejoras salariales y laborales, rechazar la represión de protestas y exigir la entrada de las vacunas para combatir la Covid-19.

"No hay nada que celebrar. Tenemos docentes que están en sus casas muriendo de mengua porque no comen", dijo Edgar Machado, presidente del Sindicato Venezolano de Maestros del Distrito Capital.

Machado exigió al Gobierno "un salario digno para adquirir la cesta básica, respeto a la a los convenios colectivos, mejoras en todos los centros educativos que están en suelo" y el ingreso de las vacunas para combatir el coronavirus.

Mientras tanto, el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por más de 50 países, acompañó las protestas de los trabajadores en el estado occidental de Lara.

"Estamos en la calle unidos exigiendo salarios dignos, libertad, vacunas ya. Lo primero que acabó la dictadura fue la clase obrera; destruyeron el cono monetario y el poder adquisitivo de los venezolanos" criticó.

En su discurso, Guaidó subrayó que "la solución a esta tragedia" pasa por lograr un acuerdo para celebrar elecciones "libres y justas". (Télam)