Las autoridades ucranianas intentaban realizar hoy una nueva evacuación de civiles desde la ciudad portuaria de Mariupol, situada en el sureste del país y en gran parte controlada por el ejército ruso, mientras los llamados a una tregua durante la Pascua ortodoxa permanecían sin respuesta y continuaban los combates en el este y sur del territorio.

"Hoy volvemos a intentar evacuar a las mujeres, los niños y las personas mayores", publicó en su Facebook la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshchuk.

La funcionaria precisó que algunos civiles habían empezado a reunirse cerca de un centro comercial local y esperaban iniciar el operativo hacia el mediodía, según reportó las agencias de noticias Europa Press.

Sitiada desde inicios de marzo, esta ciudad estratégica sobre mar de Azov está prácticamente bajo control ruso, pero un último grupo de soldados ucranianos está atrincherado en la zona industrial de Azovstal, donde las tropas rusas habrían reanudado este sábado los bombardeos.

"La noticia difícil es que el enemigo está tratando de reprimir finalmente la resistencia de los defensores de Mariupol en el área de Azovstal. Reanudó los ataques aéreos en el territorio de la planta, en el área de defensa de nuestras tropas y están tratando de realizar operaciones de asalto”, dijo el asesor del jefe de la Oficina del Presidente, Oleksi Arestovich, según el portal ucraniano Ukrinform.

Esa información desmentiría los comentarios del presidente ruso Vladimir Putin, quien el pasado jueves informó que las fuerzas rusas no intentarían un asalto final a Azovstal.

Alrededor de 1.000 civiles y tropas ucranianas se encuentran en ese complejo metalúrgico, incluidos unos 500 heridos, mientras otros 120.000 civiles permanecen en la ciudad sitiada, según Ukrinform.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, volvió a exigir ayer una "tregua humanitaria" para evacuar a los civiles de las ciudades ucranianas asediadas por los rusos, empezando por Mariúpol, que -según dijo- hasta ahora había sido rechazada por Moscú.

Sin embargo, horas antes, Putin, había insistido en diálogo con el titular del Consejo Europeo, Charles Michel, que su gobierno estaba dispuesto a otorgar todas las garantías necesarias para la evacuación de civiles y denunció que Kiev no dejaba a los combatientes ucranianos atrincherados aprovechar la opción de deponer las armas.

En paralelo, el ejército ruso reiteró ayer su disposición a una tregua en "la totalidad o en una parte" de esa zona industrial para permitir la evacuación de los civiles y la rendición de los combatientes.

Los llamados a un cese de hostilidades por la Pascua ortodoxa fueron también replicados por el papa Francisco y el secretario general de la ONU, António Guterres, quien viajará a Moscú y Kiev la próxima semana en un intento de encontrar una salida diplomática tras casi dos meses de conflicto.

La ofensiva, que ha provocado el mayor éxodo en Europa desde la Segunda Guerra Mundial con más de cinco millones de exiliados y siete millones de desplazados internos, persistía en todo el territorio, un día después de que un alto oficial ruso dijera que "la segunda fase de la operación especial" -como Moscú se refiere a la invasión de Ucrania- acababa de comenzar.

El objetivo es controlar totalmente el sur de Ucrania y la región oriental del Donbass y tener así un puente terrestre hacia Crimea, que se anexó en 2014, según explicó Rustam Minnekayev, subcomandante de las fuerzas del distrito militar del centro de Rusia.

Kiev, que en los últimos días recibió sustanciales ayudas militares de los países occidentales, afirmó que puede rechazar el avance ruso.

En el terreno, las autoridades ucranianas afirmaron hoy haber recuperado el control de tres localidades cercanas a la oriental Jarkov, la segunda ciudad del país.

"Nuestro ejército ucraniano lanzó con éxito una contraofensiva ayer por la mañana. Tras largos y feroces combates, nuestras tropas desalojaron a las tropas rusas de Bezruki, Slatine y Prudyanka", dijo en Telegram el gobernador de la región de Jarkov, Oleg Synegubov.

Según agregó, dos personas murieron y 19 resultaron heridas en bombardeos rusos en esa región en las últimas 24 horas.

En tanto, el vocero del ministerio de Defensa ucraniano afirmó que Jarkov sigue "parcialmente bloqueada" por las fuerzas rusas, que siguen presentes sobre todo en el noroeste y que están reforzando sus posiciones" al sur de la ciudad.

En el Donbass, las tropas rusas están "concentrando sus esfuerzos en la zona entre Slaviansk y Kramatorsk", una aglomeración situada en la provincia de Donetsk, anunció un asesor de la presidencia ucraniana, que precisó "están llevando a cabo operaciones ofensivas y de reconocimiento para tratar de encontrar puntos débiles en nuestra defensa".

Más al sur, las autoridades ucranianas afirmaron que las fuerzas rusas están "intentando continuar su ofensiva sobre la ciudad de Guliaipole" en la provincia de Zaporiyia, a medio camino entre la ciudad del mismo nombre y el puerto de Mariupol, según reportó la agencia de noticias AFP. (Télam)