Nueva Zelanda, uno de los países que logró desterrar el coronavirus por meses, anunció hoy que impone una cuarentena de tres días en Auckland para frenar un pequeño brote registrado con el contagio de tres personas en la ciudad más grande del país, que por ahora solo reportó poco más de 2.300 casos y 25 decesos.

"De las 23.59 del domingo 14 de febrero Auckland pasará al nivel de alerta 3 por tres días hasta la medianoche del miércoles", dijo la primera ministra Jacinda Ardern, en conferencia de prensa transmitida en la página web del Gobierno.

Los ciudadanos de Auckland, explicó, deben permanecer en casa y, de ser posible, trabajar de forma remota.

En caso de salir a la calle, las personas deben llevar tapabocas y mantener la distancia social de dos metros; mientras que los lugares públicos, entre ellos bibliotecas, museos y cines, permanecerán cerrados durante este período.

En tanto que las reuniones masivas estarán prohibidas, salvo funerales y bodas con la participación de hasta 10 personas.

Ardern precisó que en el resto de Nueva Zelanda se declarará el nivel de alerta 2 por el mismo período de tiempo, que obliga a mantener la distancia social en lugares públicos y tiendas minoristas, así como llevar tapabocas. Las reuniones con la participación de más de 100 personas estarán prohibidas.

"Tres días nos darán tiempo para recopilar más información, realizar pruebas a gran escala y establecer si ha habido una transmisión comunitaria más amplia", apuntó, según reprodujo la agencia de noticias Sputnik.

Por su parte, el ministro de Salud, Chris Hipkins, destacó que "hay infecciones nuevas y activas" y que aun no se identificó la fuente de contagio.

Nueva Zelanda registró varios casos hace tres semanas, lo que puso fin a un período de más de dos meses sin contagios.

Los casos comenzaron en un hotel donde se había puesto en cuarentena a personas que llegaban del extranjero. (Télam)