El precandidato a la Presidencia de Nicaragua por Alianza Ciudadana (AC) Arturo Cruz fue detenido hoy a su regreso de Estados Unidos, acusado de “atentar contra la sociedad nicaragüense y los derechos del pueblo”, según un comunicado del Ministerio Público, con lo que se convirtió en el cuarto aspirante a mandatario opositor arrestado.

Al llegar al aeropuerto de Managua, Cruz fue detenido por la Policía en base a la Ley 1055, llamada “Ley de defensa de los derechos del pueblo a la independencia, la soberanía y autodeterminación para la paz”.

Según el texto del Ministerio Público, las autoridades cuentan con “fuertes indicios (de) que ha atentado contra la sociedad nicaragüense y los derechos del pueblo” y en otro comunicado, esta vez de la Policía, la detención de Cruz fue oficializada después de tres horas sin que se supiera de su paradero, afirmó el sitio del diario La Prensa.

“Desde hace dos horas y media se encuentra incomunicado y no se sabe nada de su paradero”, se denunció a través de las mismas redes sociales del precandidato.

La detención de Cruz se da apenas días después del arresto domiciliario de la también precandidata opositora Cristiana Chamorro, retenida por presunto lavado de dinero, bienes y activos desde la Fundación que dirige y que lleva el nombre de su madre, la expresidenta Violeta Chamorro.

Cruz había viajado a Estados Unidos el viernes 28 de mayo por asuntos personales y profesionales, según indicó su equipo de prensa, que remarcó que salió del país sin problemas.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) expresó su rechazo y condena a la detención “arbitraria” de Cruz, “a quien, según comunicado de la Policía, se le está investigando por violación a la Ley 1055”.

“Esto es parte de la estrategia perversa del régimen ORMU, que pretende inhibir a quienes considera `enemigos políticos`. Se advierte que estas no son investigación penales es persecución política”, denunció el Cenidh en su cuenta de Twitter.

La sigla ORMU es para referirse al presidente Daniel Ortega y su vice y esposa, Rosario Murillo.

Ortega está en el poder hace 14 años y aún no definió si buscará un cuarto mandato en las elecciones del 7 de noviembre.

Cruz, de 67 años, fue embajador de Nicaragua en Estados Unidos entre 2007 y 2009, bajo el Gobierno sandinista, y tras renunciar al cargo retornó a sus actividades académicas en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE).

Otros dos precandidatos opositores, Félix Maradiaga (Unidad Azul y Blanco) y Juan Sebastián Chamorro (Alianza Ciudadana), denunciaron que fueron informados que tienen “casa por cárcel hasta nuevo aviso” (detenciones domiciliarias), pese a que se desconocen las acusaciones en su contra.

La detención de Chamorro ya generó expresiones de rechazo de Estados Unidos y la Unión Europea, entre otros, y hoy sumó la de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEAS), que integran expresidentes de la región y de España, en su mayoría de tendencia conservadora, que reclamó la liberación de “más de 100 presos políticos”, incluida la precandidata.

Los exmandatarios reclaman además que “se facilite el proceso de inscripción electoral” de Chamorro y, para ello, instan al Grupo de Trabajo sobre Nicaragua que creó el Consejo Permanente de la OEA en 2018 a que presione a Ortega.

La declaración está firmada por 23 expresidentes, entre ellos el nicaragüense Enrique Bolaños, el paraguayo Juan Carlos Wasmosy, el español José María Aznar, los colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, los ecuatorianos Oswaldo Hurtado y Jamil Mahuad, el argentino Mauricio Macri, el boliviano Jorge Quiroga y los uruguayos Luis Alberto Lacalle y Julio Sanguinetti. (Télam)