El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ofreció hoy ser segundo en un sistema de rotación con el ultraderechista Naftali Benet, quien sin embargo desestimó la propuesta y dejó al mandatario lejos de poder lograr una coalición, a un día para que se le acabe el plazo para formar gobierno.

Después del silencio que causó la tragedia de la semana pasada, cuando murieron 45 personas en una estampida durante una celebración religiosa, Netanyahu reactivó públicamente hoy sus esfuerzos para conformar un Ejecutivo.

Netanyahu, que dispone hasta la noche de mañana para formar una coalición, acometió en la jornada las negociaciones finales para unir a la derecha radical, inclusive a los islamistas, en un gobierno, y así poder mantenerse en el poder.

"Llamo a Naftali Bennett a firmar hoy un acuerdo para establecer un gobierno de derecha, con una rotación de un año bajo su dirección, y a comprometerse a no unirse con ningún otro gobierno", declaró Netanyahu en un video subido a la red Facebook.

Su partido de derecha conservadora, Likud, obtuvo 30 de los 120 escaños de la Knéset en las elecciones parlamentarias del 23 de marzo --las cuartas en menos de dos años-- y después obtuvo el apoyo de los partidos ultraortodoxos y de una alianza de extrema derecha, pero sin lograr reunir la mayoría de 61 escaños.

Aunque el mandatario tiene aún la opción de pedir una extensión de dos semanas, su situación continúa siendo complicada dado que, para llegar a los 61 parlamentarios que necesita, requiere no solo el apoyo del partido Yamina, que lidera Benet, sino también convencer al islamista Raam y al ultraderechista Sionismo Religioso de que apoyen al Ejecutivo.

Fue precisamente a causa de la firme postura de estas dos formaciones de no gobernar juntas por la que Benet rechazó hoy la propuesta de Netanyahu de ser él el primero en encabezar un gobierno de rotación.

”Yo no le pedí ser primer ministro; yo le pedí un gobierno. Y esto, lamentablemente, no lo tiene”, dijo hoy el líder de Yamina sobre la proposición del mandatario, que le había ofrecido también importantes cargos para los miembros de su partido, informó AFP

Tras la negativa de Benet, varios líderes de partidos opositores a Netanyahu hicieron declaraciones reafirmando su postura de no apoyarle e insistiendo en su imposibilidad de conformar un Ejecutivo.

Hasta el momento, sin embargo, la oposición tampoco tiene un camino claro hacia la formación de gobierno debido a la diversidad ideológica de los partidos que la componen, algo que se prevé obstaculice la coexistencia de algunos de ellos en una hipotética coalición.

De no conseguir Netanyahu apoyos necesarios, y en caso de no pedir una extensión del plazo para hacerlo, el presidente Reuven Rivlin podría encargar la formación de gobierno a otro candidato, que podría ser el centrista Yair Lapid o el mismo Benet, u optar por permitir que cualquier miembro del Parlamento se embarque en la difícil tarea de formar una coalición. (Télam)