El expresidente salvadoreño Arturo Molina (1972-77), un militar bajo cuya administración hubo una masacre de estudiantes considerada como uno de los hechos que desató la represión en el país, murió hoy en San Francisco, California, a los 93 años.

Lo informó en su cuenta de la red Twitter el Partido de Concertación Nacional (PCN), que no detalló las razones de la muerte.

Bajo la bandera del Partido de Conciliación Nacional (PCN), hoy Partido de Concertación Nacional, Molina asumió el 1 de julio de 1972 pese a que fue acusado por la Unión Nacional Opositora (UNO), del extinto expresidente Napoleón Duarte, de haber cometido un fraude electoral.

Apenas 18 días después, ordenó la ocupación militar del campus de la estatal Universidad de El Salvador (UES), acusada de albergar a movimientos "subversivos".

El coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDES), Miguel Montenegro, lamentó ante la agencia AFP que el militar “se fue con una gran deuda a favor de la justicia, y no esperó para cobrarle toda esa injusticia que él cometió durante la década de los 70".

El hecho más sangriento bajo la administración de Molina se produjo el 30 de julio de 1975, cuando fue reprimida una manifestación de estudiantes de la UES que protestaba por allanamientos en la sede del campus regional de Santa Ana, oeste del país, y se registraron al menos 30 muertos y decenas de desaparecidos

Después se enfrentó a la Iglesia católica y se registraron los asesinatos de los sacerdotes Rutilio Grande, el 12 de marzo de 1977, y Alfonso Navarro, el 11 de mayo del mismo año. (Télam)