El expresidente de Uruguay José Mujica, analizó hoy la incapacidad de los Gobiernos en todo el mundo de evitar repetidos picos de contagios y muertos por la pandemia y concluyó que los países atraviesan dos crisis simultáneas, la sanitaria y una de la voluntad colectiva, que en su hartazgo por el encierro no logra aceptar las duras medidas restrictivas para frenar la transmisión del coronavirus.

"Estamos soportando una doble pandemia. Desde el punto de vista de la realidad dura, a mayor movilidad, mayor contaminación; pero lo contrario, la no movilidad nos tiene hastiados y entonces queremos salir. Por un lado, está la fuerza y las necesidades de la economía y, por otro lado, está el cansancio interior", explicó el exmandatario a FM Nacional Rock.

"Todo lo que sean medidas restrictivas para evitar los contagios chocan contra nuestra subjetividad -continuó- y los Gobiernos están amputados porque muchísima gente está harta de las restricciones y les cae mal".

"Entonces los Gobiernos chocan porque para parar el efecto de esta pandemia tendríamos que tener una dureza enorme que sería tener que enfrentarnos con nuestros propios pueblos y los Gobiernos no pueden hacer esto...entonces la pandemia nos sigue ganando el partido", concluyó.

Para Mujica esto provoca una situación dramática -"Nunca vi algo tan catastrófico"- y un doble problema sobre el que no suele hablarse en los discursos políticos o mediáticos: "La enfermedad no solo nos golpeó en el cuerpo, también nos está golpeando en la psiquis colectiva".

"Los humanos no somos solo razón, somos un conjunto de voluntades. Si la libertad significa seguir nuestras voluntades, entonces la libertad existe, pero si la libertad significa crear conscientemente nuestras voluntades, entonces la libertad no existe", advirtió.

El referente de la izquierda latinoamericana también analizó la pandemia en términos políticos y destacó que una de las lecciones que dejaron los líderes del mundo es que "la propiedad del conocimiento es más importante que la vida".

"No se pudo multiplicar la producción utilizando las patentes y estamos pagando un precio", aseguró en referencia al pedido lanzado el año pasado por Sudáfrica e India -y luego respaldado por gran parte de la región- para liberar las patentes de las vacunas contra la Covid-19 hasta que se contenga la pandemia.

Estados Unidos apoya la iniciativa recientemente y arrastró importantes adhesiones, pero la Unión Europea, Reino Unido y Suiza, entre otras sedes importantes de farmacéuticas, aún se niegan.

(Télam)