Ocho niños indígenas murieron esta semana en la región colombiana de Chocó, en el oeste del país, por enfermedades respiratorias, diarrea o desnutrición debido a la dificultad que hay en las zonas rurales para acceder a los centros de salud, informaron hoy las autoridades locales.

El alcalde del Municipio de Alto Baudó, Ulises Palacios, denunció las condiciones de salud de la zona y explicó que la dispersión de la población dificulta que se presten los servicios sanitarios necesarios, informó la agencia de noticias Europa Press.

"Se nos han muerto alrededor de once niños con diarrea, vómitos, tos ferina. Los indígenas no tienen acceso a la atención en salud por ser comunidades rurales, se les dificulta llegar a los puntos donde están las IPS (Instituciones Prestadoras de Salud)", explicó Palacios sobre el número total de fallecidos por estas enfermedades ,sin dar precisiones sobre cuando ocurrieron las otras tres muertes.

Las comunidades indígenas aseguran que la inseguridad que hay en la zona por la presencia de grupos armados incrementó los casos de desnutrición, sumado al confinamiento por el coronavirus, lo que restringió su movilidad.

La Asociación de Autoridades Indígenas del Bajo Baudó (Asaiba) alertó hace un mes sobre el peligro que tienen varias comunidades ante la presencia de grupos armados en el territorio, informó el diario El Tiempo.

"Solicitamos a la Defensoría del Pueblo Regional Chocó elevar nuestra petición ante las entidades competentes del Estado colombiano y organismos de derechos humanos para que de manera inmediata prendan los sistemas de alerta temprana y evitar situaciones que pongan en riesgo la integridad física y la vida de las personas del sector", dice la denuncia de la asociación. (Télam)