El periodista de investigación neerlandés Peter R. De Vries, de célebres coberturas en los Países Bajos y quien vivía bajo amenazas por algunos de sus trabajos, falleció tras ser gravemente herido de bala la semana pasada en Ámsterdam.

"Peter luchó hasta el final, pero no pudo ganar la batalla. Murió, rodeado de quienes lo aman", señalaron los familiares en un comunicado publicado por la cadena de noticias RTL, de Países Bajos, la exHolanda.

De Vries, de 64 años, se encontraba entre la vida y la muerte en un hospital tras recibir varios disparos, uno de ellos en la cabeza, el 6 de julio en una céntrica calle de la capital holandesa.

El periodista acababa de abandonar el estudio de una cadena de televisión tras participar como invitado en un programa.

Según videos que circularon en redes sociales, De Vries salió del estudio y cuando caminaba hacia su auto fue abordado por un hombre que le disparó cinco veces, una de ellas directo a la cabeza.

El atentado desató numerosas reacciones de compañeros de profesión y personalidades políticas, dentro y fuera del país.

La alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, condenó entonces el hecho, al que consideró un "cobarde y brutal crimen" contra "un héroe nacional y un periodista incansable" que "defiende a las personas necesitadas y mantiene alerta a las autoridades" con sus investigaciones.

El mismo día del atentado, el comisionado jefe Frank Paauw informó que la Policía había detenido a tres sospechosos.

Dos de ellos comparecieron brevemente el viernes pasado ante la justicia holandesa y el juez prolongó su detención. Los sospechosos fueron identificados por los medios locales como Kamil E., un ciudadano polaco de 35 años residente en Maurik, en el centro del país, y Delano G., de 21 años con residencia en Rotterdam.

De Vries realizó algunas coberturas destacadas en su carrera, como el secuestro en 1983 del magnate de la cerveza Freddy Heineken; la desaparición de la estudiante estadounidense Natalee Holloway en 2005; y el llamado caso Marengo, en el que se investiga, entre otros, a Ridouan Taghi, uno de los mayores narcotraficantes de Europa y el norte de África.

El periodista ya había sido amenazado en anteriores ocasiones, recuerda De Volkskrant, diario al cual De Vries confirmó en 2019 que la Policía le había informado de estaba en "una lista" elaborada por Taghi. (Télam)